Una parada en Casa Osmunda

Hay lugares que nos obligan a dejar de creer en la importancia del marketing y la publicidad. Eso nos pasa en Casa Osmunda, un restaurante de la isla de La Palma con una pobre presencia en internet y una imagen corporativa que no hace honor a su innovadora cocina. Quizá les dé igual, porque ellos, más que clientes, tienen fans. El que prueba aquí repite.

 

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La Palma es un lugar con un turismo muy diferente del que frecuenta otras islas del archipiélago canario. Quizá sea porque sus pocas playas no son de postal y eso atrae a gente que busca otro tipo de destino, con más calidad y menos bullicio.

Esta isla es un mundo diverso en el que cabe todo. Hay zonas volcánicas cerca de tupidos bosques, salinas al lado de platanares, alta montaña desde la que se ve el océano azul y unas cimas llenas de observatorios que atraviesan su limpísima atmósfera.

Aquí se puede venir a hacer eso que llaman turismo activo. Existen más de mil kilómetros de senderos bien señalizados. El parque nacional de la Caldera de Taburiente ofrece rutas impresionantes para transitar por su paisaje único, con flora y fauna que solo quiere estar en esta isla, toda ella declarada Reserva de la Biosfera.

Y también está el mar, con acantilados de miedo junto a litorales abrigados, para hacer piragüismo, buceo, excursiones en barco y una colección de actividades adrenalínicas.

Se puede ir a La Palma a todo lo anterior o a no hacer nada más que deambular por su bellísima capital, que tiene ese aire de cuando fue un puerto importante en el que tomar aliento antes de poner rumbo a América. Aquellos tiempos gloriosos aún se notan en Santa Cruz de la Palma.

La Palma, destino gastronómico

Tanto en el turismo de no parar como en el de reposadas siestas hay algo que merece la pena en La Palma: la gastronomía. Canarias se ha convertido en un buen destino para mimar a ese foodie que todos llevamos dentro.

Hay quien dice que Casa Osmunda es el mejor sitio de La Palma. No los hemos probado todos, pero sí damos fe de que este es especial. También se lo pareció al físico Stephen Hawking cuando comió aquí el año pasado. Acudió a la isla porque fue el primero en inaugurar el Paseo de de las Estrellas, que no es del cine sino de la ciencia. Como La Palma tiene otro nivel, acogió a once premios Nobel y a un montón de científicos de todo el mundo, porque para eso tiene en el Roque de los Muchachos los mejores observatorios del universo (mientras no nos lo rebatan desde otros planetas).

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El edificio de Casa Osmunda es un lugar histórico; aparentemente, una casa modesta en la que descansaban los antiguos comerciantes que iban de paso desde la capital de La Palma hacia Los Llanos, la zona más fértil en la que comprar y vender mercancías y ganado. Hoy ya no se puede dormir aquí, pero siguen dando de comer a todo el que quiera hacer una parada en el camino.

La rehabilitación de esta antigua casa tradicional de alto y bajo ha sido muy respetuosa. Conserva el tejado a cuatro aguas, un porche y las paredes interiores de piedra volcánica sin revoque. Tiene dos comedores y una terraza, más una sala que mantiene un techo abovedado espectacular donde antaño hubo un aljibe; hoy se puede reservar para celebraciones privadas.

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La comida de Casa Osmunda

El restaurante lo dirige José Carlos Fonte y lo hace bien. Su jefe de cocina es Alexis José Hernández. De vez en cuando, aquí tienen lugar jornadas gastronómicas con chefs de nivel, muy conocidos dentro y fuera de estas islas, como Germán Blanco o Pedro Rodríguez Dios.

La cocina de Casa Osmunda es de productos locales con toques creativos. La carta varía mucho en cada temporada. Entre los entrantes hay que probar los potajes de trigo y el de garbanzos con pulpo, la falsa fideuá de chipirones, unas papas rellenas de conejo al salmorejo, el carpacho de ternera con queso curado de Garafía, que es sabrosísimo, o el carpacho de salmón, apio y champiñones…

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En los segundos, se dan mucho arte para los pescados y los arroces caldosos. Las carnes de cabra son típicas, y elaboran bien el cerdo y la res. Todo el mundo apreciará la perfección de sus salsas de setas, de naranja o de pimienta.

En Casa Osmunda está bien visto compartir, para no perderse nada. Si se prefiere, hay menús de degustación, muy recomendables para disfrutar la variedad de su carta en pequeños platillos: giosas de carne de cabra sobre puré fluido de papa y boletus, bulgur integral con verdura, chips de morena con sal de mojo, fusili de calamar con calabacín sobre espinacas y algas, tataki de atún con reducción de cítricos y miel de caña sobre cuscús verde, costilla de cerdo y su panceta macerada en achiote con migas… Tienen propuestas paravegetarianos y menús para niños.

La vinoteca es magnífica y amplia, muy bien seleccionada entre todas las denominaciones de origen españolas, con protagonismo de las canarias y especialmente de los vinos de La Palma. Hay también cervezas locales, que se producen con mucho acierto en la isla.

Si viaja a La Palma, haga una parada en Casa Osmunda. Nos va a agradecer el consejo. La cocina es magnífica y los precios, moderados. Solo les falta tener una página web y unas redes en condiciones para ser perfectos. O igual es que no lo necesitan.

Casa Osmunda
Subida de la Concepción, 2
Breña Alta. La Palma
922 412 635 y 609 623 970
casaosmunda@gmail.com