El primer hotel íntegramente gestionado por robots está en Japón

Llega al hotel deseando entrar en la habitación tras un duro viaje a la otra punta del mundo. Se acerca a recepción y un dinosaurio con gorrito y pajarita le explica cómo hacer el check-in mientras un peculiar botones que no le alcanza ni a la cintura se ocupa del equipaje. No, las más de 13 horas de vuelo no le han vuelto loco: en este hotel, todos son robots.

 

Henn-na
El hotel Henn-na, en Japón, es el único del mundo que está plenamente gestionado por autómatas. Foto: Conichi

 

Como no podía ser de otra forma, estamos hablando de Japón. La cuna de la innovación tecnológica presume de tener el único hotel funcional en el mundo que no está gestionado por humanos. El Henn-na Hotel Maihama Tokyo Bay, que se encuentra en el distrito Tokio Disney Resort de dicha ciudad, ha incluido la inteligencia artificial en la hostelería en cada una de sus 100 habitaciones y en su personal: su plantilla de 186 trabajadores está formada en exclusiva por robots.

Desde el primer contacto con el edificio, donde los huéspedes son atendidos por una autómata con rasgos y figura de mujer enfilada en un pulcro uniforme, queda claro que este no es un lugar cualquiera. Al lado de la recepcionista se coloca un dinosaurio robot al que han decidido colocar una pajarita y un diminuto gorro, quizá para que asuste menos o por ese gusto por lo kitsch que tanto caracteriza al país nipón. Ah, y ambos robots son políglotas, para que la nacionalidad de cualquiera de sus visitantes no sea una barrera.

Echando un vistazo alrededor, descubrimos que los botones y los conserjes tampoco son humanos. Algunos se ven a simple vista, ya que, como el dinosaurio, no presentan una forma humana, sino que están inspirados por personajes similares al Wall-E de Pixar o están basados en los famosos Pokémon.

 

Wall-E Henn-na
Algunos de los robots no tienen forma humana. Este, por ejemplo, está basado en el personaje de Pixar Wall-E. Foto: Henn-na Hotel

 

Churi-chan es la sensación del Henn-na (que significa “raro” en nipón). De color rosado y verde, tiene tres corazones en su frente y una sonrisa permanente. Este robot se encuentra en las mesitas de noche de las habitaciones y se encarga de ajustar la temperatura, las luces, poner la alarma y ofrecer información sobre el clima con tan solo pedírselo.

Tan integrada está la tecnología en el alojamiento, que para entrar a la habitación no hace falta una llave, con el rostro es más que suficiente. Las cerraduras se desactivan con el reconocimiento facial.

Su propietario, Hideo Sawada, es el responsable de que el hotel esté completamente organizado por autómatas. Sawada pretende que el suyo sea el edificio más productivo del mundo, sin fallos humanos. Pero por mucho que pretenda deshacerse del personal de carne y hueso, aún en su tecnológico hotel hay diez trabajadores humanos que recorren las instalaciones para comprobar que todo funciona correctamente. Al fin y al cabo, parece que los robots siguen necesitando de la supervisión humana.

 

Henn-na
Churi-chan es toda una sensación. Ocupa las mesitas de noche de cada habitación y puede regular aspectos del ambiente con tan solo pedírselo. Foto: Henn-na

 

A diferencia de lo que pueda parecer, la tarifa mínima para alojarse en el Henn-na y vivir una experiencia salida de una película de ciencia-ficción son 50€. Asequible para cualquier bolsillo.

¿Es este el futuro de los hoteles? ¿Dejaremos de interactuar con otros seres humanos? Y, ¿es lo que queremos como huéspedes? ¿Respetarán estas máquinas las tres leyes de la robótica de Asimov? ¿La presencia de autómatas acabará con los profesionales de carne y hueso en el sector de la hostelería? Por el momento no tenemos respuesta para estas preguntas, pero sí sabemos algo con certeza: dónde nos alojaremos en el próximo viaje a Japón, aunque solo sea para probar una experiencia tan futurista y real a la vez.

 

Henn-na
La tarifa mínima para hospedarse en este peculiar hotel es muy asequible. No hay excusas para no probarlo. Foto: Henn-na