Restaurantes (algunos) que no cierran en agosto
Además de ofrecer buena gastronomía, son refugios ideales para alargar la sobremesa

Desde Madrid hasta Sevilla, Granada, Santiago de Compostela o La Rioja, cada vez son más los locales que mantienen sus puertas abiertas todo el verano
Hay muchos restaurantes que no quieren saber nada del ‘cerramos en agosto’ y que adaptan su propuesta gastronómica, incluso en ciudades donde aprieta el calor, a esta época del año con platos ligeros, recetas elaboradas con ingredientes de temporada y espacios pensados para disfrutar del buen tiempo.
Recorremos algunos de los restaurantes que permanecen abiertos este verano y que se convierten en una excelente opción para quienes buscan seguir disfrutando de la gastronomía durante las vacaciones, ya sea en una escapada o sin salir de su ciudad.
Resstaurante MO Ritz, Madrid
El Jardín del Ritz, el oasis gastronómico de Mandarin Oriental Ritz, Madrid, permanece abierto durante todo el verano para disfrutar de largas comidas y cenas al aire libre en pleno corazón de la capital. Rodeado de vegetación y situado frente al Triángulo del Arte, su terraza se convierte en uno de los espacios más exclusivos de la ciudad, ideal para refugiarse del ritmo madrileño mientras se disfruta de una propuesta gastronómica firmada por Quique Dacosta.
La carta pone el foco en el producto de temporada y en elaboraciones especialmente pensadas para los meses más cálidos. Entre las propuestas más refrescantes, destacan el gazpacho de sandía y remolacha, el salpicón de langostinos, las láminas de atún en escabeche de pimiento amarillo o la gamba blanca a la brasa, además de una selección de arroces elaborados en paella, concebidos para compartir alrededor de la mesa.
Abierto todos los días en horario de comidas y cenas, El Jardín del Ritz (Plaza de la Lealtad, 5, Madrid) invita a refugiarse del calor en una de las terrazas más emblemáticas de Madrid, donde gastronomía, naturaleza y sobremesas se unen para crear uno de los grandes planes de la temporada.
Restaurante Em Sherif Madrid
Este verano, Em Sherif (Alcalá, 54, Madrid) invita a descubrir la esencia de la alta gastronomía libanesa en Madrid, con una propuesta que combina cocina refinada, hospitalidad y el ritual de compartir. Además, cuenta con una terraza abierta para cenas de 19:00 a 23:30, un espacio al aire libre perfecto para disfrutar de las noches estivales en un ambiente elegante y acogedor.
La propuesta gastronómica, liderada por la chef Yasmina Hayek, reúne algunas de las recetas más emblemáticas del recetario libanés, especialmente apetecibles durante los meses más cálidos. Los clásicos mezze, como el hummus, el fattoush o el Habra Nayyeh Caviar, conviven con elaboraciones como el Samak Tajin, una lubina entera acompañada de tahini cítrico y arroz con cebolla caramelizada, además de una cuidada selección de parrillas y postres tradicionales como el Muhallabiyeh o el Riz Bi Halib, aromatizado con agua de rosas y flor de azahar.
Con su nueva terraza y una propuesta que combina tradición, sofisticación y producto de temporada, Em Sherif se consolida como una de las direcciones imprescindibles para las noches de verano en Madrid.
Restaurante Li-Onna – Madrid
Li-Onna (C/ Recoletos, 1, Madrid) permanece abierto durante todo el verano para seguir disfrutando de su propuesta de cocina japonesa con alma latina en el barrio de Salamanca. El restaurante, que únicamente cierra los lunes y martes, cuenta además con una agradable terraza donde alargar las cenas estivales en un ambiente relajado y sofisticado.
Su carta apuesta por elaboraciones ligeras y llenas de frescura, perfectas para esta época del año. Entre ellas, destacan las ostras con ponzu y jalapeño, el hamachi cítrico, los tacos de hamachi, la tostada de atún, el akami con pesto japonés o su selección de nigiris premium, acompañados por una carta de cócteles diseñada para refrescar las noches de verano con propuestas como el Martini de Pepino, Gin & Lychee o el Mojito Japonés.
Con una cocina donde dialogan la tradición japonesa y los sabores latinoamericanos, Li-Onna se convierte en uno de los destinos gastronómicos más atractivos para disfrutar del verano madrileño entre terraza, coctelería y producto de primer nivel.
Madrid – La Biblioteca de Santo Mauro
Durante los meses de verano, La Biblioteca, el restaurante de Santo Mauro, a Luxury Collection Hotel, Madrid (Zurbano, 36) traslada su experiencia gastronómica al espectacular jardín de Santo Mauro, convirtiendo este oasis rodeado de árboles centenarios en uno de los rincones más exclusivos de Madrid.
Bajo la dirección gastronómica de Rafa Peña, la carta de temporada pone el foco en el producto y la frescura con propuestas como la ensalada de tomates con vinagreta de salpicón de bogavante, el gravlax de salmón al eneldo, el salmorejo tradicional o el pez limón a la brasa con escabeche blanco de verduras. Para quienes prefieren opciones más contundentes, la propuesta también incluye elaboraciones como el solomillo con
verduritas, las chuletas de cordero o la suprema de pollo campero, además de una selección de postres especialmente pensados para el verano.
Rodeado de historia, naturaleza y calma, el jardín de La Biblioteca vuelve a convertirse en uno de los grandes refugios gastronómicos de la capital, donde disfrutar de la temporada estival con una cocina elegante, estacional y profundamente ligada al producto.
Restaurante Tragaluz Madrid
En pleno barrio de Salamanca, Tragaluz Madrid (Gil de Santivañes, 6) permanece abierto durante todo el verano y convierte su emblemático jardín secreto en uno de los rincones más especiales de la capital. Rodeado de vegetación y bañado por la luz natural que entra a través de su gran tragaluz, este espacio invita a compartir mesa en este espacio agradable.
Su propuesta gastronómica, de inspiración mediterránea con marcados guiños a la tradición italiana, reúne algunos de los platos más representativos de la casa junto a elaboraciones especialmente apetecibles para esta época del año. Destacan el carpaccio de atún rojo Balfegó con aceite de oliva virgen y alcaparras de Pantelleria, las alcachofas con parmesano y avellanas, los tagliolini Cipriani con cangrejo, eneldo y peperoncino o los emblemáticos paccheri de salmonetes, además de una cuidada selección de postres como la mousse de chocolate con amaretti.
Entre vegetación, diseño y una cocina que mira al Mediterráneo, Tragaluz Madrid se consolida como uno de los mejores escenarios para disfrutar de las comidas y cenas de verano en la capital.
Restaurante Ôven Mozzarella – Madrid
Ôven Mozzarella (Fuencarral, 74, Madrid) permanece abierto durante todo el verano para seguir acercando la auténtica tradición italiana al centro de Madrid. Sus locales, con terrazas perfectas para disfrutar de las noches estivales, invitan a compartir pizzas artesanales, pastas frescas y recetas italianas en un ambiente desenfadado y pensado para alargar las cenas de verano.
La gran protagonista de la temporada es su nueva masa artesanal de triple fermentación, desarrollada junto al chef italiano Fabio Morisi, que consigue una pizza más ligera, aromática y con un característico exterior crujiente. Esta evolución se acompaña de nuevas recetas como la Brutale, con salsa arrabbiata, stracciatella, guanciale crujiente y miel picante, y Mare e Monti, que combina gambones al ajillo, mozzarella, guanciale y cebolla caramelizada al vino tinto, además de los grandes clásicos de la casa.
Con una propuesta fiel a la tradición italiana y una renovada apuesta por la calidad de su masa, Ôven Mozzarella continúa siendo uno de los grandes planes para disfrutar del verano alrededor de una buena pizza.
Tablao La Carmela – Madrid
Durante los meses de verano, Tablao La Carmela (Victoria, 4, Local 1, Madrid) permanece abierto para ofrecer una de las experiencias más auténticas de Madrid, donde gastronomía y flamenco se unen cada noche a pocos pasos de la Puerta del Sol. Antes o después del espectáculo, su terraza se convierte en el lugar perfecto para disfrutar del ambiente del centro histórico mientras cae la tarde.
La experiencia gastronómica recupera algunos de los grandes clásicos de la cocina española con propuestas ideales para compartir, como la ensaladilla de langostinos al ajillo, el jamón ibérico, las croquetas de jamón y rabo de toro, los huevos estrellados con jamón ibérico o los callos a la madrileña, acompañados por una cuidada selección de vinos y vermuts. Todo ello completa una velada marcada por una programación especial protagonizada por algunas de las grandes figuras del flamenco actual.
Con su combinación de terraza, cocina tradicional y espectáculos en directo, Tablao La Carmela se consolida como uno de los planes imprescindibles para disfrutar el verano madrileño.
Restaurante Sa Marinada – Sant Feliu de Guíxols (Costa Brava)
Durante todo el verano, Sa Marinada (Passeig Fortim, 1 – Sant Feliu de Guíxols, Girona) invita a descubrir la esencia de la Costa Brava desde una ubicación privilegiada frente al Mediterráneo. Situado en el Club Náutico de Sant Feliu de Guíxols, el restaurante permanece abierto para disfrutar de largas comidas junto al mar, donde las vistas, la brisa y el producto local convierten cada visita en una auténtica experiencia mediterránea.
Su propuesta gastronómica gira en torno a la pesca del día y al mejor producto del mar, que llega directamente de la barca a la mesa gracias a la estrecha relación que mantiene con pescadores locales y a su vivero propio. Entre sus especialidades destacan el arroz caldoso de cigalas de Palamós, la rascassa preparada siguiendo la tradición de la Costa Brava, las gambitas blancas de Palamós fritas, el txangurro a la donostiarra o la selección diaria de pescado fresco, siempre marcada por las capturas de cada jornada.
Con una cocina profundamente ligada al territorio y unas vistas inmejorables al Mediterráneo, Sa Marinada se consolida como uno de los grandes destinos gastronómicos para disfrutar del verano en la Costa Brava.
Restaurante Tragamar – Calella de Palafrugell
Situado a pie de la playa de Canadell, en Calella de Palafrugell (Passatge Jimmy Rena, s/n), Tragamar vuelve a convertirse un verano más en uno de los grandes referentes gastronómicos de la Costa Brava. Su amplia terraza, situada a escasos metros del agua, ofrece un entorno privilegiado para disfrutar de un vermut, una comida frente al mar o una copa al atardecer en uno de los pueblos con más encanto del Mediterráneo.
Su cocina marinera sigue el ritmo de las lonjas cercanas y del producto fresco de cada día, con una carta donde destacan las gambas de Palamós a la plancha, los mejillones al vino blanco con hierbas, las sepionetas a la plancha con alcachofas confitadas o el pescado salvaje al horno. Los arroces ocupan un lugar protagonista, con propuestas como el caldoso de pescado y marisco, el meloso de bogavante o el arroz de butifarra, pollo y espárragos, perfectos para compartir junto al mar.
Gracias a su ubicación privilegiada y a una propuesta basada en el mejor producto del Mediterráneo, Tragamar continúa siendo uno de esos restaurantes imprescindibles en la Costa Brava.
Restaurante El Claustro – Granada
El Claustro, el restaurante del Hotel Palacio de Santa Paula, Autograph Collection (Gran Vía de Colón, 31), permanece abierto durante todo el verano para disfrutar de una experiencia gastronómica única en el antiguo convento de Santa Paula. Su histórico claustro, convertido en uno de los espacios más especiales de Granada, ofrece un refugio lleno de calma donde saborear la cocina granadina en un entorno monumental.
La nueva carta de verano rinde homenaje a las distintas comarcas de la provincia con elaboraciones frescas y de temporada como el ajo blanco con higos de la Contraviesa, el tartar de atún rojo Balfegó con gazpacho de naranjas del Valle o el bacalao confitado con fritailla de tomate encominada. La propuesta se completa con opciones más informales en La Barra del Claustro, donde no faltan clásicos como las croquetas de quisquilla o las berenjenas con miel de caña.
Historia, patrimonio y gastronomía se unen así en uno de los restaurantes más singulares de Granada, una parada imprescindible para quienes buscan disfrutar del verano en un entorno cargado de encanto.
Restaurante La Maestría – Sevilla
La Maestría, el restaurante del Hotel Querencia de Sevilla (Fernández y González, 4), permanece abierto durante todo el verano y se convierte en uno de los mejores refugios para disfrutar de las noches sevillanas. Con vistas privilegiadas a la Catedral y la Giralda, este espacio al aire libre invita a saborear la gastronomía andaluza cuando cae el sol, en pleno corazón del centro histórico de la ciudad.
Su carta de temporada apuesta por elaboraciones frescas y producto de proximidad, con propuestas ideales para los meses más cálidos como el ajoblanco con atún marinado en manzanilla, la ensalada Waldorf con pollo marinado, el salmón marinado con salsa tártara o el carpaccio de alcachofas con helado de queso payoyo. La experiencia continúa con pescados y carnes inspirados en la tradición andaluza contemporánea y concluye con postres tan refrescantes como la ensalada de fruta fresca o la tarta de queso payoyo con sorbete de fruta de la pasión.
Gracias a su privilegiada ubicación y a una propuesta gastronómica que pone en valor los sabores del sur, La Maestría se convierte en uno de los grandes planes para disfrutar del verano en Sevilla.
Restaurante Gran Reserva – Briñas, La Rioja
Durante todo el verano, Gran Reserva, el restaurante del hotel Palacio Tondón (C. Campo, 2), permanece abierto para descubrir una de las experiencias gastronómicas más especiales de La Rioja. Su espectacular terraza, situada a orillas del río Ebro y rodeada de viñedos, ofrece el escenario perfecto para disfrutar de largas comidas, cenas al aire libre o una copa de vino al atardecer, en un entorno donde el paisaje se convierte en parte de la experiencia.
La carta de temporada pone el foco en el producto riojano con elaboraciones especialmente refrescantes para esta época del año, como la ensalada verde con pera de Rincón de Soto y foie, la ensalada de tomate riojana y ventresca con piparras o el gazpacho de cereza negra con requesón y remolacha encurtida. Entre los principales destacan la corvina a la brasa, el lingote de bacalao confitado sobre fritada riojana o el solomillo a la brasa con salsa de vermouth riojano, siempre acompañados por una cuidada selección de vinos D.O.P. Rioja.
Con una propuesta donde gastronomía, vino y paisaje conviven en perfecta armonía, Gran Reserva se consolida como uno de los destinos imprescindibles para disfrutar de las vacaciones de interior durante los meses de verano.
Restaurante Culto – Santigo de Compostela
En Santiago de Compostela, Culto, el restaurante del Hotel Palacio del Carmen (Rúa das Oblatas, s/n), invita a descubrir la esencia de la gastronomía gallega desde su Jardín Camelio. Rodeado de vegetación y a pocos minutos del centro histórico, este espacio al aire libre se convierte en uno de los rincones más agradables de la ciudad para disfrutar de desayunos tranquilos, comidas pausadas y cenas durante la temporada estival.
La cocina de Culto apuesta por el producto local y la temporalidad con una carta que refleja la riqueza del Atlántico y del territorio gallego. Entre sus propuestas destacan el bogavante azul con huevos fritos y patatas, las fabas de Lourenzá con pulpo, el Fish & Chips elaborado con pescado de lonja según la captura del día, la lubina de Fisterra con espinacas y nueces o la tradicional Tarta de Santiago casera con helado de vainilla como broche final.
Con una propuesta profundamente vinculada al territorio y un jardín pensado para disfrutar del buen tiempo, Culto se presenta como uno de los grandes planes gastronómicos del verano compostelano, donde producto, naturaleza y cocina gallega se unen en una misma experiencia.











