Noche gastronómica en el Ritz
El hotel programa una única cena a seis manos inspirada en el mar, las setas y la caza

Thomas Stork, chef ejecutivo del hotel madrileño, cocinó con los hermanos Lagarde, del restaurante Cascada Marbella
Llega el tiempo de la alta gastronomía. Se acercan las fechas navideñas y los cocineros se afanan por dar la talla en sus cocinas. También en el Mandarin Oriental Ritz, de Madrid, apuestan por ofrecer experiencias únicas y así fortalecer su papel como referente gastronómico de la capital. Bajo la emblemática cúpula de cristal de Palm Court, uno de los espacios más reconocibles del hotel, anoche se celebró una exclusiva cena a seis manos en la que el chef ejecutivo del hotel, Thomas Stork, compartió cocina con los cocineros Jacques y Mathieu Lagarde, del restaurante Cascada, en Marbella.
Un menú de ocho pases

Esta propuesta excepcional, concebida como un encuentro entre talento, técnica y producto, se tradujo en un menú de ocho pases -cuatro elaboraciones de cada restaurante- con un maridaje cuidadosamente seleccionado. Inspirado en el mar y la temporada de setas y caza, el menú rindió homenaje a la naturaleza, al origen del producto y a la excelencia culinaria, pilares que definen tanto la cocina de Palm Court como la de Cascada. Entre los platos que conformaron la experiencia había combinaciones de sabores que evocaban la riqueza del entorno mediterráneo, con interpretaciones refinadas y un enfoque técnico impecable.
Creaciones elaboradas para la ocasión
El Restaurante Cascada Marbella propuso, entre sus creaciones, un puré de remolacha y avellana ahumada al romero; Rodaballo pochado con vainilla de Tahití, Cebollas caramelizadas y espuma de Boffard, acompañadas con crutones de masa madre, jugo de cebolla y tomillo silvestre, y Carrillera de res estofada con arándanos preservados, puré de apio, ajo negro y jugo de carne. Por su parte, Palm Court creó otros cuatro platos: Bisque blanca de bogavante perfumada con la sutileza de la trémela, acompañada de un tartar de gamba sobre un lingote crujiente de pan de cristal; Medallón de rape con salsif acompañado de trufa negra de invierno; Lomo de corzo servido en un jardín de setas jóvenes y Parfait de champán con ruibarbo y fresas y un ligero perfume de agua de rosas.
Dos chefs franceses de raíces portuguesas
Hay que recordar que el restaurante marbellí Cascada ha logrado destacar en el panorama gastronómico nacional gracias a la visión de los hermanos Jacques y Mathieu Lagarde, dos jóvenes chefs franceses de raíces portuguesas que han sabido fusionar la tradición con la innovación. Su propuesta se basa en el uso de productos locales, ecológicos y de temporada, y se puede disfrutar tanto a la carta como a través de un menú degustación que varía según el ritmo de la naturaleza. Entre sus especialidades, se encuentran los embutidos elaborados artesanalmente a diario, con ingredientes como chuletón, chivo o pez espada, así como platos de inspiración vegetal y marina como la corvina con apio y manzana o la coliflor y ajoblanco con menta. Con una terraza abierta en verano y un salón con chimenea en invierno, Cascada se ha consolidado como un verdadero oasis gastronómico en la Costa del Sol.
Thomas Stork, el alma de Palm Court
Por su parte, Thomas Stork, chef ejecutivo de Mandarin Oriental Ritz, Madrid, representa la excelencia culinaria del hotel bajo la dirección gastronómica de Quique Dacosta. Su cocina, marcada por el respeto al producto, la técnica precisa y una elegancia atemporal, ha contribuido a posicionar a Palm Court como uno de los espacios más singulares y reconocidos de la alta gastronomía madrileña. Este restaurante, que simboliza la historia y el alma del hotel desde su apertura en 1910, combina el refinamiento del Ritz clásico con la creatividad contemporánea que caracteriza la nueva era de la hostelería de lujo.
Compromiso con la excelencia gastronómica
Con esta colaboración, Mandarin Oriental Ritz, Madrid refuerza su compromiso con la excelencia gastronómica y la sostenibilidad, y ofrece a sus comensales experiencias únicas donde el arte, la técnica y la emoción se dan la mano. Palm Court continúa así consolidándose como el escenario perfecto para encuentros gastronómicos de alto nivel, reafirmando la posición del hotel como epicentro del lujo, la cultura y la gastronomía en Madrid.






