Maite Cabrerizo: “La casa paterna es un lugar sagrado”

La escritora firma hoy ejemplares de ‘Solo cuatro palabras’ en la Feria del Libro de Madrid

Hace un año que Maite Cabrerizo presentaba su libro de relatos ‘Solo cuatro palabras’ en Valladolid. Iba con el miedo escénico que acompaña a cualquier escritor o actor que acude por primera vez a una ciudad que no es la suya. Un año después, ese miedo escénico continúa, pero, de alguna manera, la escritora vitoriana siente que con ‘Solo cuatro palabras’, su nuevo libro teatral, vuelve a casa. El encuentro tuvo lugar ayer en La Casa del Libro de la capital castellano-leonesa. Y hoy firma ejemplares en la Feria del Libro de Madrid.

Periodista (prensa, revista, televisión, agencia…) navega y nunca mejor dicho en el departamento de comunicación de Salvamento Marítimo, poniendo cara a los que nos cuidan en la mar. “Es importante saber quién está detrás de las emergencias, de los recates, de esas guardias 24/7 que salvan vidas”.

¿Por qué esa emoción por volver a Valladolid?

Lo has dicho en la pregunta: volver. El año pasado acudía a una ciudad que solo conocía como turista y por supuesto, que no me conocía. Llegaba con miedo, con los nervios lógicos en un autor que va a presentar un libro, más cuando no es de allí. Sin embargo, el recibimiento, la acogida y el escenario en la librería El Rincón de Morla no pudo ser mejor. Salí con una resaca emocional que hoy todavía me dura. Por eso he vuelto.

En esta ocasión lo hace con ‘Solo cuatro palabras’, un guion de teatro. ¿Se lee el teatro?

Sí, el teatro también se lee. Se escribe primero, y luego se lee. Yo he sido una lectora de obras dramáticas. Siempre me ha gustado, desde pequeña cuando leíamos en el colegio a Jardiel Poncela, Lorca, Mihura… Y un día, no sé muy bien cuándo, dejé de hacerlo.  Sin embargo, me gusta el teatro mucho, ver a los actores de carne y hueso en tiempo real, sin segundas tomas. Y pensé que me gustaría imaginar a unos personajes encima de un escenario.

Y nació así ‘Solo cuatro palabras’. Ha escrito ensayo, novela infantil, relato, prosa poética… ¿Es diferente escribir teatro?

Creo que sí, que hay mucha diferencia a la hora de escribir, e incluso a la hora de leerlo. ‘Sólo cuatro palabras’ se lee rápido. En general, los libros teatrales se leen rápido. Pero no es tan rápido a la hora de pensar el guion o no a la hora de reflexionar sobre la trama. Además, escribir teatro tenía algo además de divertido: podía imaginar las escenas mientras las escribía, interpretarlas. Hacer de Florencia, hacer de Kepa…

En algunas de sus entrevistas, ha comentado que el título es un guiño a los mayores, a sus padres, que comenzaban así las cartas: “Solo cuatro palabras para decirte que…” ¿Escribe cartas?

No. Ni escribo ni recibo, salvo la de mi amiga Laura, que llega cada año al buzón por Navidad. Y a veces la de mi hermana o mi prima Rosa. Las cartas que tengo son facturas, publicidad, ja ja. Hay que reivindicar el género epistolar y ojalá sea éste el inicio.

Maite Cabrerizo, durante la presentación de su libro en Jazzzville, en Madrid.
Maite Cabrerizo, durante la presentación de su libro en Jazzzville, en Madrid.

Maite, su obra, como siempre, toca el corazón. Dos escenarios contrapuestos, la ciudad y un pueblo llamado Amapola. Unos padres que viven del recuerdo de su hijo que nunca tiene tiempo y ese hijo que busca excusas para justificar por qué no va. Sus obras, sus títulos, siempre esconden otras lecturas.

Es la ventaja de ser la autora. Uno puede conducir la trama a esos lugares escondidos y despertar sensaciones, sentimientos que no conocíamos o que estaban dormidos. Puede llevar al lector a la risa, a la reflexión o a la humildad. También al arrepentimiento.

¿Está diciendo que este libro teatral puede cambar al lector?

Después de presentar el libro en Madrid, recibí muchos mensajes de distintas personas que, tras leerlo, habían hecho ese viaje al pueblo o esa llamada al padre con el que no hablaba desde hace años.

Sonríe

Sí, porque si ‘Solo cuatro palabras’ ha logrado todo eso, me doy por satisfecha.

¿Dónde está Amapola?

Amapola es el pueblo donde viven los padres, ese lugar al que ir, ese refugio sagrado que todos queremos, pero para el que no hay tiempo. El tiempo es efímero, la amapola, también. Es el hilo conductor de esta historia. Abrir el libro es como poner el GPS con origen y destino. Pero en el camino el conductor o el lector encuentra cambios de ruta, obras, retenciones… no es fácil llegar.

¿Y si está en Valladolid o en Madrid?

Estará, no. ¡Está! Todos tenemos nuestro particular Amapola. Sólo hay que saber llegar.

Maite Cabrerizo celebra la presentación con amigos y compañeros.
Maite Cabrerizo celebra la presentación con amigos y compañeros.

El libro está prologado por la actriz, directora y productora de teatro Blanca Oteyza. Son palabras mayores.

Eso creo yo. Vi a Blanca hace mucho en los escenarios con la obra ‘Hoy- El diario de Adán y Eva’. Una adaptación teatral de los relatos de Mark Twain y me impresionó. Recuerdo que aquella noche me marcó especialmente. Muchos años más tarde, por circunstancias de la vida, llegué a ella y a sus ‘Aperitivos con amigos’ que organiza en su estudio de teatro. Cuando se lo pedí, no sólo dijo sí, sino que se ofreció a ayudarme en la presentación en Madrid.

Con cada libro suyo hay una gira. ¿Hasta dónde le va a llevar este libro?

Hasta donde los lectores quieran. De entrada, ayer a Valladolid, nada menos que a La Casa del Libro. Tengo que dar las gracias a Elena por su insistencia a que viniera y a Marta, que no ha dudo en buscarme un hueco en esa agenda de una librería que es hoy por hoy el templo de la cultura.

Y hoy, a la Feria del libro de Madrid, a la caseta de Olé Libros.

Otra gran experiencia. Animo a los que se paseen por el Retiro que aprovechen para acercarse y hablar un rato. De ‘Solo cuatro palabras’ o de cómo le va la vida. Es lo que más aprecio, el contacto directo con las personas. El año pasado se acercó una lectora. Se había emocionado con ‘Me viene mal que te mueras’ y quería saber si tenía libro nuevo. Este año, sí.

La editorial valenciana Ole Libros ha apostado de nuevo por usted.

Tengo que agradecer su confianza. Primero fue ‘Me viene mal que te mueras’ y ahora con su sello teatral Teatropo, ha dado cobijo a ‘Solo cuatro palabras’.

¿La veremos en los escenarios algún día?

¿Y por qué no?  Escribir, leer y representar. Ese sería el tercer paso. Tanto en Madrid, con Blanca Oteyza, como en Vitoria, con la dirección de Ana Suso, se representaron algunas de las escenas. En Valladolid, de nuevo, me acompañaron la vallisoletana Sofía García Bayón y Juanjo García Carretero, que prestan su voz y ponen música a la obra. Animo a todos los productores y directores que se acerquen a ‘Solo cuatro palabras’.  Sería otro sueño cumplido o como decía Federico García Lorca “El teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana”.

Libros basados en historias reales

Dice Maite Cabrerizo que sus libros son historias reales, historias de cada uno de nosotros. Historias donde la ficción y la realidad se dan la mano. Donde cabe la risa y el llanto. Sus libros son ella. Rápidos, contagiosos. Porque Maite contagia y hace que el lector la siga allá donde vaya. Ahora, a esperar su próxima apuesta, La puerta, un cómic basado en hechos reales escrito junto a la dibujante Mariví Arriola. Promete.

PILAR ORTEGA

Nací en Madrid un 8 de marzo y prácticamente desde entonces tengo un libro entre las manos. Me licencié en Periodismo y mi trayectoria profesional se ha desarrollado casi siempre en las secciones de Cultura de periódicos nacionales: “El Mundo”, “La Razón” y “Ya”. Ahora colaboro como “freelance" con diversas publicaciones y también he puesto en marcha un proyecto que enlaza los viajes con la literatura. Soy autora de varias guías publicadas por la editorial Anaya Touring con las que me sumergí en países tan interesantes como Ecuador, Bolivia o Costa Rica. www.viajesynombres.com es mi aventura más personal. pilarortega@hispaviacion.es
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