Las mujeres ponen el foco en la fotografía
Con motivo del Día Mundial de la Fotografía, cinco artistas reflexionan sobre este arte

‘Visión en Foco’, el proyecto documental que mira más allá de la imagen, reúne a cinco de sus fotógrafas para analizar el momento actual de las mujeres en el sector
Las mujeres fotógrafas han ganado visibilidad en exposiciones, festivales, publicaciones e instituciones culturales. Sin embargo, esa mayor presencia no siempre se traduce en oportunidades reales, estabilidad económica ni carreras sostenibles. Ésta es una de las principales reflexiones que atraviesa Visión en Foco, el proyecto documental impulsado por Cómo Ser Fotógrafa y dirigido por Marta Soul, que, con motivo del Día Mundial de la Fotografía, reúne las voces de varias fotógrafas contemporáneas para abrir una conversación sobre la realidad profesional del sector.
A través de las respuestas de Gloria Oyarzabal, Irene Zottola, Paula Anta, Sofía Moro y Soledad Córdoba, junto a la mirada de Marta Soul como directora del documental, emerge un diagnóstico compartido: la fotografía contemporánea no puede analizarse únicamente desde las imágenes que produce, sino también desde las condiciones que permiten -o dificultan- sostener una práctica artística en el tiempo.
Lo que queda fuera de plano
Visión en Foco nace precisamente con ese propósito: desplazar la atención desde la obra terminada hacia todo aquello que suele quedar fuera de plano. Las dudas, los procesos, las renuncias, la precariedad, las redes de apoyo, la relación con las instituciones o la construcción de una voz propia forman parte de un relato coral que propone mirar la fotografía desde dentro.
«Creo que el documental aporta algo valioso porque incorpora las voces de un grupo de fotógrafas con trayectorias distintas y, al mismo tiempo, pone sobre la mesa cuestiones sobre las que se habla poco: la cara B de la fotografía de autora», explica Marta Soul, directora de Visión en Foco. «No se centra en elogiar las obras terminadas, sino en mostrar todo lo que hay detrás y lo que queda después: las dudas, las renuncias, la precariedad y el esfuerzo que implica sostener una práctica artística en el tiempo».
La visibilidad y vivir de la fotografía
Una de las ideas que más se repite entre las participantes es que la visibilidad, aunque necesaria, no garantiza por sí sola una transformación estructural. Para Marta Soul, «la visibilidad no es sinónimo de carrera sostenible. Exponer más o estar más presente no significa poder vivir de tu trabajo».
La reflexión conecta con una de las preguntas centrales del documental: cómo se negocia la visibilidad sin estabilidad. En un momento en el que las mujeres fotógrafas ocupan más espacios que hace unas décadas, las entrevistadas coinciden en que el verdadero reto es convertir esa presencia en condiciones reales de desarrollo profesional.
Sensación de falta estabilidad
Gloria Oyarzabal reconoce que existe una mayor presencia de fotógrafas en exposiciones, festivales y publicaciones, pero advierte de que «la visibilidad no siempre implica una transformación estructural de las condiciones de trabajo». Para ella, la cuestión no es solo aparecer más, sino revisar «los sistemas de financiación, adquisición de obra, producción, docencia o investigación».
Desde una mirada más generacional, Irene Zottola apunta que ese mayor reconocimiento puede generar incluso una «sensación de falsa estabilidad», aunque la carrera siga estando atravesada por «incertidumbres y altibajos». Su conclusión es clara: «Es una carrera de fondo».
Carreras con altos y bajos
También Paula Anta incide en esa falta de garantías. «La carrera artística, fotográfica o cultural no suele ser sostenible. Son carreras con altos y bajos. Incluso cuando te va bien, no tienes ninguna certeza de que se mantenga en el tiempo o de que ayude a seguir avanzando en la carrera profesional», señala.
Sofía Moro introduce un matiz más constructivo: considera que se ha generado un interés creciente por el trabajo de las mujeres fotógrafas, pero subraya que «el reto es mantenerlo y crear oportunidades reales». Soledad Córdoba, por su parte, recuerda que desarrollar una carrera sostenible depende de múltiples factores personales, familiares, económicos y laborales, y que no puede reducirse únicamente a la presencia en exposiciones.
Contra la romantización del trabajo
El documental también plantea una crítica a la narrativa del éxito que suele rodear al mundo del arte. La inauguración de una exposición, la publicación de una obra o la presencia en medios pueden proyectar una imagen de reconocimiento que no siempre refleja las condiciones materiales que hay detrás.
«Una exposición funciona como un escaparate», señala Marta Soul. «El público ve la inauguración, las fotografías colgadas, las publicaciones en prensa o en redes y piensa: esta artista ha triunfado. Lo que no ve es si esa exposición ha supuesto pérdidas económicas, quién ha financiado la producción, cuánto tiempo ha requerido o si la artista ha tenido que aceptar otros trabajos para vivir».
Trabajar, pensar y luchar
Esa mirada crítica atraviesa también la respuesta de Paula Anta, que reivindica la necesidad de mostrar «la forma de trabajar, pensar y luchar» de las fotógrafas «sin idealizaciones o romanticismos». El objetivo de Visión en Foco no es construir un relato épico sobre la vocación artística, sino cuestionar hasta qué punto esa vocación puede convertirse en autoexplotación cuando normaliza condiciones laborales que no se aceptarían en otros ámbitos.
«Entre fotógrafas y artistas quisiera que dejáramos de repetir que somos unas privilegiadas por dedicarnos a lo que nos gusta», añade Marta Soul. «Creo que esa idea nos hace un flaco favor, porque muchas veces convierte la vocación en autoexplotación».
Comunidades, redes y espacios de apoyo
Otro de los ejes compartidos por las entrevistadas es la importancia de las redes profesionales, los espacios colectivos y las comunidades de apoyo. Aunque cada una lo formula desde un lugar distinto, todas coinciden en que la continuidad de una carrera fotográfica difícilmente puede sostenerse desde el aislamiento.
Para Gloria Oyarzabal, «la fotografía necesita más comunidades de pensamiento y menos dinámicas de competencia». Su trayectoria, explica, ha estado marcada por el intercambio con otras artistas, investigadoras, comisarias y comunidades de trabajo.
Irene Zottola reivindica especialmente los espacios físicos de encuentro. Tras visitar distintas sociedades fotográficas y colectivos durante el último año, defiende que, en un mundo absorbido por las pantallas, estos lugares funcionan como «pulmones» y como «una forma de resistencia».
Espacios de visibilidad
Sofía Moro coincide en el valor de las redes como espacios de fuerza, visibilidad y acompañamiento: «Nos hacen más fuertes, nos dan visibilidad y presencia, y a la vez te hacen sentirte más acompañada». Soledad Córdoba lo resume desde una imagen especialmente clara: sentirse sostenida y apoyada por estas redes significa «navegar acompañada y en equipo».
La visión de Marta Soul introduce, además, una dimensión política y práctica. La cooperación, afirma, no es solo una forma más generosa de relacionarse, sino también «la manera más inteligente de construir carreras profesionales sostenibles». Sin embargo, advierte de que la comunidad exige algo más que voluntad: implica compartir, ceder, asumir responsabilidades y renunciar a parte del protagonismo.
Un mundo saturado de imágenes
En un contexto marcado por la producción masiva de imágenes, Visión en Foco también pregunta qué significa construir una voz propia. Las respuestas de las fotógrafas coinciden en rechazar la originalidad forzada o la búsqueda de diferenciación superficial. La voz propia aparece, en cambio, asociada a la honestidad, la constancia, el pensamiento crítico y la coherencia con una forma de mirar.
Gloria Oyarzabal considera que una voz propia no nace de producir más imágenes, sino de formular preguntas incómodas, investigar y desarrollar una mirada crítica capaz de decidir cuándo una imagen es necesaria y cuándo no. «Aunque suene contradictorio, el silencio visual también debería formar parte de nuestra reflexión», apunta.
Para Irene Zottola, la respuesta es más sintética: una voz propia se construye «siendo honesta con lo que una hace». Marta Soul añade que no se trata de intentar ser diferente, sino de ser coherente con la propia forma de mirar el mundo. Paula Anta la vincula a la práctica, la experiencia y las vivencias personales, mientras que Sofía Moro subraya el valor de «lo personal, lo auténtico» y de defender el propio trabajo «sin fisuras». Soledad Córdoba, por su parte, apela a «no venderse a las modas» y a ser fiel a una misma desde la constancia, el trabajo y el compromiso.
Instituciones: avances insuficientes
Las entrevistadas reconocen que las instituciones culturales han avanzado en la incorporación del trabajo de las mujeres fotógrafas, pero coinciden en que ese proceso sigue siendo insuficiente. La cuestión no es únicamente aumentar la presencia femenina, sino revisar los criterios de legitimación, los relatos históricos, las adquisiciones, los presupuestos, la docencia y las condiciones de producción.
Gloria Oyarzabal advierte de que la representación no puede convertirse en una cuota simbólica: debe traducirse en cambios profundos en las estructuras culturales. Paula Anta considera que es necesario seguir apoyando el trabajo de las fotógrafas, pero también «educar para llegar a un cambio estructural en toda la sociedad». Marta Soul es especialmente gráfica al señalar que, aunque hoy existe mayor presencia, «los espacios de mayor reconocimiento siguen teniendo un techo».
Sofía Moro resume esta posición con una idea sencilla: «Cada día más, pero no hay que bajar la guardia». Soledad Córdoba, desde una formulación prudente, apunta a la necesidad de seguir incorporando y teniendo cada vez más en cuenta el trabajo de las fotógrafas.
Una conversación para el futuro
Con motivo del Día Mundial de la Fotografía, Visión en Foco no plantea únicamente una celebración del medio, sino una reflexión sobre las condiciones desde las que se producen las imágenes y sobre el futuro de quienes las crean. Las respuestas de las fotógrafas dibujan un horizonte común: más cooperación, más oportunidades reales, más reconocimiento estructural y más libertad para desarrollar una práctica artística en condiciones dignas.
«Desearía que todas y todos pudiésemos crear en igualdad y con libertad», afirma Paula Anta. Sofía Moro insiste en la necesidad de generar referentes para otras mujeres y mantener el interés por su trabajo. Irene Zottola resume su deseo en poder desarrollar la práctica fotográfica «de una forma profesional y digna». Soledad Córdoba apela a trabajar con «honestidad, inteligencia y compromiso». Y Marta Soul concluye: «Cuando una mujer abre una puerta, esa puerta nunca es solo para ella».
Sobre Visión en Foco
Visión en Foco es un proyecto documental impulsado por Cómo Ser Fotógrafa y dirigido por Marta Soul. A través de conversaciones con fotógrafas contemporáneas, el proyecto explora cómo se habita hoy el sistema del arte desde la práctica fotográfica, abordando cuestiones como la construcción de una trayectoria artística, la visibilidad sin estabilidad, la precariedad, las redes de apoyo, la relación con las instituciones y la posibilidad de sostener una voz propia en un contexto visual saturado.
Sobre Cómo Ser Fotógrafa
Cómo Ser Fotógrafa es una plataforma dedicada a la visibilización, profesionalización y reflexión en torno a la fotografía contemporánea realizada por mujeres. En los últimos años ha desarrollado jornadas profesionales, exposiciones, programas formativos y proyectos sociales y educativos, consolidándose como un espacio de encuentro, pensamiento y mediación dentro del ecosistema de la fotografía contemporánea.









