Zapatos artesanales, estilo made in Spain

Se lo habrá escuchado a su madre hasta la saciedad, pero es cierto que los pies son la base y el soporte principal del cuerpo. Por ello hoy le seducimos para que se dé un capricho y opte por alojar en su hogar un par de zapatos artesanales, hechos, por supuesto, en nuestro país. Las ventajas están claras: una buena elección nos permite disfrutar de los mejores materiales, la horma adecuada a su pie, hechuras exquisitas… y por supuesto, apoya a una industria que es en sí misma un arte.

 

Un momento de la fabricación artesanal de los zapatos de Beatnik, empresa española de modrno calzado artesanal.
Un momento de la fabricación artesanal de los zapatos de Beatnik, empresa española de moderno calzado artesanal.

 

Carmina es una de las empresas con más fama entre los entusiastas del calzado artesanal de lujo. Su historia se remonta a 1866, cuando Matías Pujadas abre un taller de zapatos a medida en la isla de Mallorca que seis generaciones después continúa trabajando al más alto nivel. José Albaladejo Pujadas, el bisnieto, se formó con artesanos italianos y abrió su propia fábrica. En 1997, con 60 años, junto con su mujer y algunos hijos, funda Carmina Shoemaker para acumular todo el how-know acumulados durante más de un siglo y hacer un soberbio calzado artesano, muy personalizable y con pieles de auténtico lujo (como el aligator). Ahora tienen tiendas en España, París, Singapur y San Petersburgo y un prestigio indiscutible.

No se queda corta en trayectoria Losal. Es, sin duda, una de las empresas españolas con más solera en la fabricación de este tipo de calzado. Fue fundada en 1899 en Monforte de Lemos (Lugo) por José López Rodríguez y hoy la cuarta y quinta generación de su familia siguen trabajando por consolidar su fama en el mercado español y abrirse a nuevos mercados internacionales. Todos sus zapatos, de señora y caballero, se elaboran a mano con el sistema Goodyear o de doble cosido (que garantiza el mejor acabado) y eligen, fundamentalmente, pieles españolas de las mejores tenerías para su realización, un proceso que realizan íntegramente en su fábrica. Además del zapato más elegante, fabrican botas de montaña y calzado de trabajo.

Beatnik es una firma algo más moderna en enfoque y recorrido, pero con el mismo amor por la artesanía a la hora de hacer zapatos en nuestro país. Elena Batalla y Rafael Cid son los responsables de esta joven compañía que apuesta por un estilo retro pero muy contemporáneo. Este par de autodeclarados amantes de la belleza nos propone un amplio catálogo de piezas para todos los gustos, que podemos comprar o bien a través de su página web (con una útil guía de tallas) o bien en algunos puntos de venta selectos (como El Paracaidista en Madrid o Palo Alto Market en Barcelona). La empresa nació a mediados de 2014, aunque el taller en el que trabajan empezó a funcionar a mediados de los 80 en Almansa.

 

Unos elegantes zapatos de Wescott Shoemaker.
Unos elegantes zapatos de Wescott Shoemaker.

 

No muy lejos, en Valencia, nos encontramos a Wescott Shoemaker, una empresa familiar de largo recorrido que se resiste a ceder a la producción en cadena. La personalización que ofrecen a sus clientes es una de las ventajas de este taller, que nos permite elegir el tipo de piel, el color, varios detalles del acabado y la suela. Y todo, desde unos más que razonables 129 euros. Disponen de una elegante tienda en Valencia (que parece un club inglés) aunque también realizan envíos a todo el mundo, con devolución gratuita en la mayoría de los casos.

Para terminar teníamos que referirnos, sí o sí, a la empresa más mediática en los últimos tiempos, que asegura ser la segunda de nuestro país en presencia online. Masaltos es una firma sevillana que, como su nombre indica, se ha especializado en la fabricación de zapatos con alzas invisibles, integradas en el interior, muy ligeras y que permiten a su portador “crecer” hasta siete centímetros.  ¿Qué si funcionan? Pregúntenle a Nicolás Sarkozy o a Tom Cruise, bajitos no orgullosos de serlo que han confiado sus pies a esta firma hispalense. Su gama Goodyear se fabrica totalmente de forma artesana, mientras que las otras se hacen de forma mixta. Con ellos podrá decir adiós a los complejos si la naturaleza no le ha dado estatura.