Una escapada para los viajeros anti resorts

Hay quien disfruta pasando sus vacaciones en grandes resorts o en hoteles que podríamos denominar convencionales: edificios modernos diseñados en base a su finalidad, que en numerosas ocasiones carecen de encanto pero que, no por ello, dejan de cumplir su función, dar alojamiento cómodo, agradable y con un sinfín de servicios. Sin embargo otras personas, que se denominan a sí mismos viajeros anti resorts, prefieren alejarse de la masificación de determinadas zonas hoteleras buscando alojamientos pequeños, diferentes, con estilo, y sobre todo, que les haga vivir un sueño y toda una experiencia sensorial. A estas personas va dirigida esta pequeña selección de algunos de los hoteles más pintorescos que podemos encontrar por el mundo. Eso sí, en algunos hay que preparar la tarjeta de crédito porque la exclusividad tiene un precio.

En primer lugar, ¿a quién no le gustaría dormir en un Palacio Real en Londres? Y si además se trata del palacio donde se alojaba Enrique VIII de Inglaterra? En el Hampton Court Palace  se permitió en época de Jorge III que los sirvientes más leales vivieran en determinadas estancias del palacio, y continuando esta tradición se ofrece a personas particulares la posibilidad de pernoctar en dos de las propiedades del palacio, The Georgian House y Fish Court. Los visitantes disfrutarán aquí de la vida secreta que se esconde tras los corredores ocultos de uno de los palacios más queridos por Enrique VIII.

alojarse en el Hampton Court Palace Apartamento The Georgian House en Hampton Court Palace

Y sin salir de Londres hay otro hotel nada convencional que mencionar. Hablamos del Pavilion, denominado por sus propietarios como el hotel más Funky y Rock’n’Roll del centro de Londres. En realidad, es todo menos práctico y minimalista, una alternativa muy Kistch y diferente a los hoteles tradicionales. Sus 30 habitaciones están decoradas cada una en un estilo diferente en un alarde de exceso y color, parecen sacadas del rodaje de una película de la época de Sherlock-Holmes. No es un cinco estrellas pero puede presumir de haber albergado a artistas y celebrities de la talla de Naomi Campbell, Helena Bonham Carter, Daniel Day Lewis, Duran Duran, o los mismísimos Beach Boys, entre otros. Eso sí, tendrás que pasar por alto algunos inconvenientes como que no tenga ascensor y que las escaleras sean estrechas, no deja de ser un edificio antiguo.

Hotel pintoresco Pavilion en Londres Habitación de Hotel Pintoresco Pavilion en Londres

Si hay algo que llama la atención de muchos de los viajeros anti resorts, son los hoteles o alojamientos que antes tenían otra finalidad. Es el caso de los fuertes marítimos como el Solent Fort, cerca de Portsmouth, Inglaterra. Construido en el siglo XIX como defensa del puerto de Portsmouth, en 1982 el Ministerio de Defensa lo descartó y fue adquirido de forma privada y reconvertido en alojamiento de lujo bajo el nombre de Spitbank Fort. Originariamente dio cabida a cientos de soldados, armas y municiones, y ahora ofrece nueve suites lujosas, tres bares y restaurantes, spa y, sobre todo, privacidad.

hotel en fuerte marítimo Solent Fort 0Hotel en fuerte marítimo Solent Fort

Damos el salto al continente y volamos hasta Suecia. El Sala Silvergruva, no apto para claustrofóbicos, es uno de los hoteles más curiosos que encontramos en Europa. En el sur de este país escandinavo se encuentra la mina de plata de Sala, explotada desde el siglo XVI. Además de albergar conciertos y otros eventos, cuenta con una suite para pasar una noche única a 155 metros bajo tierra. La mina de Sala es una de las mejor preservadas del mundo, con mágicos lagos en su interior, frío, oscuridad y una belleza escalofriante.

hotel Sala Silvergruva hotel Sala Silvergruva

Y de las profundidades de la mina sueca a las alturas de Jbel Toubkal, el pico más alto del norte de África, llamado por muchos “El Tibet” en Marruecos. El Kasbah du Toubkal nos permitirá ser bereberes por un día (o varios) en una fantástica aventura que nos llevará al Parque Nacional de Toubkal. Más que un hotel en el sentido estricto de la palabra, es una extensión de la hospitalidad de los bereberes que pasan por allí y una forma de conocer el Marruecos más profundo. Un confortable refugio de montaña desde el que disfrutar de su espectacular entorno natural desde su terraza o haciendo trekking para después relajarte en la kasbah y el baño hammam.

Hiotel Kasbah du Toubkal en Jbel Toubkal Hotel Kasbah du Toubkal

Estas son sólo algunas de las propuestas más interesantes para pasar unas vacaciones diferentes. Afortunadamente para los anti resorts el mundo es muy grande y cuenta, aunque escondidas, con más propuestas hoteleras atípicas y sorprendentes de las que pueda parecer. Investigar para dar con ellas es parte del proceso. ¿Te animas?