Tres contundentes entornos naturales de Francia para planes de otoño

Desde la creación de su primer parque nacional en Isère, el Parque de la Bérarde en 1913, Francia se ha embarcado en una doble misión para salvaguardar y recuperar sus hábitats naturales y su biodiversidad, y para impulsar las economías locales a través del turismo sostenible. En la actualidad, el país cuenta con 11 parques nacionales que abarcan 60.000 km2, 54 parques naturales regionales (cuatro de ellos se han incorporado este año) y 9 parques naturales marinos, así como 47 «Grands Sites» que reciben unos 32 millones de visitantes al año. Esto nos ha dado pie a hacer una selección de buenas experiencias que impliquen hacer ejercicio y ello en algunos de los entornos naturales de Francia más contundentes. En tu próxima visita al país galo incluye:

Canal du Midi

1.500 kilómetros en bici contemplando el mar de la costa norte de Francia

Súbete a un viaje bien intenso por la nueva y flamante ruta ciclista Vélomaritime. Inaugurada en junio de este año, la extensa ruta costera se extiende a lo largo de más de 1.500 km. de costa bañada por las olas, desde Bretaña hasta Bélgica, abriendo una amplia red de senderos salvajes y paisajes hasta ahora inaccesibles para los entusiastas del ciclismo.

Con sus espectaculares cabos, grupos de dunas, acantilados y un puñado de monumentos y otros tesoros arquitectónicos -por no hablar de una serie de restaurantes en los que recargar carbohidratos a lo largo del camino-, el Vélomaritime es el lugar ideal para los amantes del aire libre, los aficionados a la Historia y los gastrónomos.

Repartidos a lo largo de esta rica ruta de atracciones, entre Roscoff y Dunkerque hay nada menos que: cinco «Grands Sites de France», entre los que destacan la Bahía de Somme, los gemelos Cap Gris-Nez y Cap Blanc-Nez y los acantilados ventosos de Étretat; tres de los «Plus Beaux Villages» de Francia; cuatro monumentos nacionales y tres lugares emblemáticos incluidos en la lista de la UNESCO, como el Mont-Saint-Michel. Una ruta impresionante en más de un sentido, que además cuenta con 50 potentes faros.

Navegar por el Canal du Midi en el sur de Francia

Creado en el siglo XVII, el Canal del Midi -o Canal Real del Languedoc, como se le conocía originalmente-, sigue siendo considerado hoy en día como una extraordinaria obra de ingeniería y diseño.

Reconocido por la UNESCO desde 1996, se extiende a lo largo de 240 km desde la ciudad de Toulouse hasta el Étang de Thau, en el Mediterráneo, con un recorrido que incluye joyas arquitectónicas y atracciones de renombre mundial.

En tourismecanaldumidi.fr está toda la información para poder navegar patroneando tú mismo la embarcación mientras maravillarte con el túnel de Malpas, el puente-canal de Béziers, y la ciudad fortificada de Carcasona y prepárate para su cadena de 65 esclusas.

Los otros grandes protagonistas son los paisajes que se despliegan a lo largo del trayecto, desde los campos de cereales del Lauragais hasta las estribaciones soleadas de las Corbières y el Minervois, pasando por las hileras de plátanos, pinos piñoneros y cipreses que vigilan el curso de agua. Un completo mosaico de paisajes siempre cambiantes.

Conocer el Valle del Loira en bicicleta

Una de las rutas ciclistas más populares y largas de Francia, La Loire à Vélo recorre el emblemático río a lo largo de 900 km entre Cuffy (Centro-Val de Loire) y Saint-Brévin-les-Pins (Pays de la Loire).

Puerta de entrada a castillos históricos y jardines galardonados por la UNESCO, a pueblos repletos de viñedos y a una gastronomía de primera clase, este camino alterna entre pintorescas carreteras rurales, caminos de sirga y carriles para bicicletas.

Los 300 km que unen Sully-sur-Loire, en el Loira, con Chalonnes-sur-Loire, en Anjou, son sin duda uno de los tramos más bellos de la región y ofrece un desfile interminable de joyas, desde castillos y mansiones de piedra caliza hasta cuevas, praderas e islas enclavadas en los brazos del río.