Restaurantes y hoteles en Jamaica para apasionados de lo auténtico

Aromas fuertes, sabores picantes, influencias españolas, británicas y africanas. Comodidades y relax, entornos sosegados y elegantes, luces tamizadas y brillos deslumbrantes, jardines exuberantes, piscinas espectaculares, y un no parar de actividades son sólo algunos ejemplos de lo que, a nivel gastronómico y hotelero, componen lo mejor de la “picante” y vibrante Jamaica. Después del repaso por el qué ver y qué hacer en Jamaica, toca otro capítulo más que fundamental en cualquier viaje: dónde comer y dónde alojarse. ¿Nos acompañas por este gustativo y placentero recorrido?

 

Hotel Strawberry Hill a 1.000 metros sobre el nivel del mar.
Hotel Strawberry Hill situado a 1.000 metros sobre el nivel del mar. Foto cortesía del hotel.

 RESTAURANTES Y BARES

Si bien sus parajes y playas tropicales son buenas razones para viajar a la isla, la oferta culinaria es otro de los atractivos que hay que exprimir en este paraíso caribeño. Y es por ello que recopilamos varias direcciones que, ya sea por su peculiaridad, localización, tradición, calidad, o por emplear productos de proximidad, son buenas recomendaciones para disfrutar de la cocina jamaicana.

Rick´s Café. Probablemente sea el bar más visitado de toda Jamaica. Y es que hay una razón por la que está catalogado como uno de los «1.000 lugares que ver antes de morir»: las puestas de sol desde este lugar. Cada anochecer se llena de gente que viene para disfrutar de la bella escena en un no menos increíble enclave. No te pierdas la experiencia aunque tengas que llegar temprano para evitar los atascos que se forman en la carretera por los autobuses de turistas. Un truco es llegar en catamarán, hay empresas que organizan cruceros hasta este lugar situado en la localidad de Negril. Además, el entretenimiento en este lugar está garantizado ya que cuenta con otros reclamos como piscina y buceo, o ver tirarse al mar a saltadores profesionales (lugareños) desde los árboles situados al borde del acantilado a más de 9 metros de altura.

Incluso ver a los propios turistas que también desafían el vacío tirándose al agua.

 

Saltador profesional en Rick´s Café
Saltador profesional en Rick´s Café.

 

Ahora bien, vayamos al grano… en cuanto a qué pedir en este bar… pues si te vuelves al hotel en taxi y no tienes que volar al día siguiente, no lo dudes y sucumbe a su ponche de ron, probablemente el más “letal” pero completamente delicioso que vayas a probar jamás.

Little Ochie. Con productos fresquísimos traídos directamente del mar a la mesa, es uno de los restaurantes de mariscos más populares de Jamaica y especialmente apreciado por su plato de langosta. Se encuentra en el pueblo de pescadores del sur Alligator Pond, a una hora de Treasure Beach al sur de la isla. Ir a cenar a Little Ochie tiene “su aquel” ya que además de elegir qué pedir, tendrás que tomar algunas decisiones más. Empezando por seccionar la pieza de pescado o marisco a preparar entre todas las que tienen en una pecera llena de pescado fresco. Después decidiendo el estilo de cocina (ya sea jerk, a la parrilla o escovitch, entre otras). También eliges qué trozo de bammy, un pan típico de Jamaica de yuca que acompañe a tu plato. Y finalmente, escoges una de las divertidas cabañas de paja (tallada en forma de canoa de pescadores) donde disfrutar de tu comida frente a la playa. Y en cuanto al ambiente de aquí, es relajado y muy animado. Por todo ello, vale la pena el paseo en coche.

Pelican Bar. ¿Su mayor atractivo? El emplazamiento, sin duda, idílico y paradisiaco: una choza de madera en medio del mar (a más de un kilómetro y medio de la playa) de un agua cristalina en calma, y rodeada de pelícanos descansando y pequeños peces (que acuden por si les cae algo). Un lugar de ensueño para pasar una tarde nadando o para sentarte y disfrutar de las vistas mientras te tomas una cerveza bien fría y un pescadito frito. Para llegar tendrás que coger una barca desde la costa de Treasure Beach (una travesía de 20 minutos hasta llegar).

 

Pelican Bar en Jamaica
Pelican Bar, dentro del mar a más de un kilómetro y medio de la playa.

COCINA CALLEJERA

Y si lo que quieres es probar la auténtica Jamaica -fuera del complejo de tu resort y de los restaurantes de turistas- aprovecha de camino a algún sitio para parar en uno de los bares o puestos callejeros de pollo y cerdo asados a la parrilla previamente adobados en una mezcla de chiles y especias llamada jerk.

Es la comida de la calle por excelencia en Jamaica y probar esta delicia local es una parte esencial de la visita a la isla.

Pero, como en todo, sitios con esta especialidad los hay mejores y peores. Desde los puestos al que acuden los propios jamaicanos, a los centros de jerk hechos exclusivamente para ingenuos turistas. Te pasamos unas buenas direcciones:

Scotchies. Es el lugar para el mejor pollo jerk en Jamaica. Basta con decir que es a donde van el personal del resort de al lado (FDR Resort) y otros trabajadores de la zona a tomar su plato jerk, para saber que estamos ante un local genuino. Está en Montego Bay, Ocho Ríos, a 15 minutos en coche de la terminal de cruceros, y aún sin coche bien merece la pena pagar un taxi para visitar Scotchies, un pintoresco y sencillo bar formado por varias chozas algo destartaladas y techo de paja, donde encontrarás al cocinero en una de ellas haciendo el pollo y el cerdo sobre una rejilla reconvertida en plancha y bajo a una chapa metálica (a modo de tapa). Una vez te entreguen tu comida envuelta en papel de aluminio, siéntate en el interior de alguna de las cabañas y saborea sin prisas esta popular receta jamaicana.

Es una dirección que resume bien la sencillez y viveza del sabor jamaicano.

 

Scotchies jerk brasas
Scotchies. Fuente: La Jollamom.com

 

En la zona de la cuidad de Negril se sirve uno de los más ricos y baratos jerks. El sitio se llama Best in the West y es una de las paradas más populares en Norman Manley Boulevard, a pocos pasos de la playa. Un lugar donde sentarse y relajarse viendo el mundo pasar. Otra gran opción es ver la puesta de sol en Three Dives Jerk Center, situado sobre un acantilado. Aunque está a más de una hora de la ciudad, tienen la salsa jerk más sabrosa de esta ciudad. Una opción más cercana y menos callejera, es el restaurante del complejo Bourbon Beach. No se trata de un simple puesto o bar, sino de un restaurante en toda regla, a mesa y mantel, donde disfrutar de la tradicional receta de pollo y cerdo sobre brasas de leña además de otras especialidades jamaicanas. Y los más noctámbulos tendrán suerte con Step Aside, el puesto con parrilla situada en el exterior de Jungle Nightclub, una de las discotecas más conocidas de Jamaica, en la carretera de la playa.

HOTELES

En cuanto a la oferta hotelera de Jamaica, sobra decir que en un destino tan vistoso, los alojamientos no podían ser menos. Así, desde los gigantescos hoteles de todo incluido (más conocidos como resorts) a los hoteles boutique, todos ofrecen su mejor cara a los huéspedes.

Si eres de resorts, Montego Bay, situada en la costa noroeste de Jamaica, es la zona más adecuada para elegir tu alojamiento. Siendo la zona más turística de Jamaica cuenta con una variada oferta de actividades (excursiones, atracciones culturales o compras) y deportes (por ejemplo si lo tuyo es el golf, estarás de enhorabuena ya que aquí cuentas con excelentes campos como el Cinnamon Hill Golf Course, considerado por muchos el mejor).

Si buscas algo más auténtico, el mejor sitio es Negril, al oeste de la isla. Una playa kilométrica con menos resorts que en Montego y más hoteles pequeños y de espíritu local, fiestas nocturnas en la playa y mucha música en vivo… en fin – ¡buen rollito!

Y si además buscas lujo, excelencia, y sobre todo, un hotel con carácter y personalidad, interésate por la zona de Port Antonio, situado en la costa este. La zona más verde y salvaje de Jamaica y el refugio preferido de la élite chic y elegante que viene a un selecto grupo de hoteles.

Uno de ellos en Port Antonio es el Geejam Hotel. Lo que empezó siendo un estudio de grabación de música, ahora es además un súper hotel boutique enclavado en una exuberante selva tropical con vistas al mar Caribe y enmarcado por el majestuoso Parque Nacional Blue Mountains. No es de extrañar que este bien guardado secreto haya sido elegido por Amy Winehouse, Rihanna, Alicia Keys, Gwen Stefani, o los raperos Drake y Cee Lo Green, por sólo nombrar unos cuantos, como refugio donde aislarse, inspirarse y grabar un disco.

 

Estudio de grabación en Geejam Hotel
Geejam Hotel. Estudio de grabación.

 

Con su propia playa privada, está formado por sólo tres cabañas de lujo, una suite y una villa independiente de 3 habitaciones. Es un lugar perfecto donde retirarse a desconectar y cargar las pilas. De hecho, los huéspedes, a menudo parejas en viaje de luna de miel, por lo que vienen aquí nada tiene que ver con vivir fantasías de rock and roll. Más bien es la privacidad lo que vienen buscando. Y es que las cabañas, totalmente independientes, garantizan una privacidad plena para pasar días y días aislados del mundo, tomando ricas comidas en su propia terraza, y chapoteando en su jacuzzi al aire libre sin ser visto por nadie excepto por el personal, que sólo aparece cuando se les llama.

Y qué decir de su playa privada, con tumbonas con dosel y, sí, Wi-Fi gratuita.

No te asustes por el exceso de relax, cuando ya eches de menos un poco de jaleo, tienes su restaurante Bushbar para jornadas de conversación y música en vivo.

GoldenEye. Originalmente propiedad del autor Ian Fleming, quien escribió todas sus novelas de James Bond mientras invernaba en esta finca. GoldenEye es un elegante hotel de 21 villas y casas de campo en un entorno de exuberante belleza. En 1977 el productor de música Chris Blackwell compró el Fleming Villa original y otros 81 metros cuadrados de la finca contigua de Bob Marley para convertirlo en un hotel. Está situado al norte de la isla, en la Bahía de Oracabessa, Ocho Ríos. Casi todos las villas del hotel permiten sentarse en la playa o en un embarcadero individual al borde de la laguna. La sala de lectura del edificio principal luce sus paredes llenas de fotos históricas del autor y periodista inglés, y muy orgullosa, también el escritorio original de Ian Fleming. Un hotel que sólo le falta un casino para ser el tipo de lugar que el propio James Bond elegiría para quedarse en Jamaica.

 

Piscina y playa en hotel Golden Eye
Piscina y playa en hotel Golden Eye.

 

Strawberry Hill. Incluimos en nuestra lista a este hotel de lujo por ser parte de la Jamaica sin playas, de mañanas brumosas y noches frescas. Situado a 1.000 metros sobre el nivel del mar en el Parque Nacional Blue and John Crow Mountains al este del país. La montaña es el lugar de cultivo de uno de los mejores cafés del mundo, el Blue Mountain, bajo en cafeína y acidez y de aroma muy perfumado y afrutado. Strawberry Hill ha sido un refugio creativo para artistas como Bob Marley, los Rolling Stones y Willy Nelson. Y lo que los huéspedes esperan encontrar en este hotel son los amaneceres entre nieblas, las vistas panorámicas de la cuidad de Kingston, especialmente por la noche cuando las luces se iluminan, y la cara más rural de la isla.

 

Vistas desde Strawberry Hill a la grandiosidad del paisaje. La cuidad de Kingston al fondo.
Vistas de la grandiosidad del paisaje desde Strawberry Hill. La cuidad de Kingston al fondo.

 

Rockhouse Hotel. Para vivir un lujo descalzo y vistas inmejorables al mar, te proponemos una de las villas de este hotel sobre el acantilado. De cuatro estrellas, lo encuentras en la zona de Negril, en el extremo occidental de la isla. Su ambiente es relajado, nada que ver con los formalismos de otros hoteles. Construido a base de piedra de la zona, madera y paja para conseguir una completa armonía y mimetización con el entorno y un bonito estilo rústico. La piscina se encuentra en una plataforma de roca sobre el acantilado que invita a pasar las horas muertas en remojo o al sol. El restaurante, también al borde del agua, añade énfasis a la promesa de que sus platos del mar son frescos del día. Por cierto, su salchicha jerk es legendaria.

 

Cena al borde del mar en el restaurante de Rockhouse Hotel.
Cena al borde del mar en el restaurante de Rockhouse Hotel.

 

Jakes Hotel. Cuando los miembros de la boho Jetset planean un viaje a Jamaica, uno de los hoteles que seguro está en su lista (o la de su asistente personal) de posibles lugares donde alojarse, es este. Kate Moss, y Johnny Depp, Jade Jagger, Joni Mitchell y Ursula Andress lo han disfrutado desde sus flip-flops de diseño y tomando un cóctel de ron en alguna de sus hamacas.

 

Villa en Jakes hotel, Jamaica
Jakes hotel, un paraíso desde donde meditar, descansar y cargar las pilas. Foto de su facebook.

 

Lo compone una colección de 31 villas sin ninguna idiosincrasia común excepto por los detalles cuidados, el café que sirven Blue Mountain, el ambiente hippy y las construcciones sacadas como de cuentos de dibujos animados. Se encuentra sito en la costa de Jamaica menos frecuentada, la sur, en una cala del pueblo pesquero de Treasure Beach. Jakes atrae tanto a un público pro-activo (de cuerpo y mente activo) como al que viene por ser uno de los hoteles más de moda de Jamaica, quizás arrastrados por los clientes boho celebrities, y en gran parte, por estar conectado con el mundo del cine y de la música a través legendario cineasta jamaicano Perry Henzill, cuya esposa, Sally, una artista, es la creadora de este alojamiento.

Buen feeling y energía a tope es con lo que te irás de este sitio.

Los huéspedes aquí vienen para participar en un retiro de yoga, clases de acuarela o de cocina jamaicana, o por la boda de su mejor amigo. Y salen de Jakes con buenos amigos, nuevas inquietudes, y hasta proyectos de colaboración con la comunidad local, surgidos muy probablemente durante una animada conversación con algún lugareño mientras se toman una cerveza Red Stripe (la cerveza más famosa de Jamaica) en el restaurante del hotel.

Hotel Mockingbird Hill. Finalmente, si eres de los viajeros que desean que su estancia resulte lo más sostenible posible, puedes optar también por alojarse en este hotel eco-friendly en Port Antonio. El hotel fue uno de los primeros hoteles en el mundo en ser certificado como sostenible. De ahí que el calentamiento del agua en este alojamiento sea mediante acumuladores solares; no utilicen botellas de plástico; el diseño de las paredes en las habitaciones esté hecho de papel reciclado por una cooperativa de mujeres de un pueblo cercano; los artículos de aseo en los baños también sean de proveedores locales; tengan un programa de compensación de carbono y empleen energías renovables.

 

piscina de Mockingbird Hill
Piscina del Hotel Mockingbird Hill rodeada de espesa vegetación.

 

Hasta aquí, nuestras sugerencias de qué ver y hacer, y dónde comer y alojarte, seleccionadas con la finalidad de vivir experiencias verdaderamente especiales durante tu estancia en Jamaica.

Si tienes la oportunidad de ir a este destino, estamos convencidos de que a tu vuelta estarás de acuerdo con nosotros en que Jamaica es una isla vibrante, llena de contrastes y reclamos para todos los sentidos. Y si no… ¡ya nos lo dirás!

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