Qué comer y qué evitar a bordo de un avión

Seguro que le suena el escenario que le pintamos a continuación: un largo vuelo, mucho tiempo libre por delante y el consiguiente aburrimiento. ¡No hay mejor estimulante para el apetito! Pero, antes de volar y durante el vuelo, conviene no tirar de lo primero que nos pida el cuerpo, sino que es mucho mejor acudir a los alimentos que nos hacen sentir mejor, nos mantienen hidratados y nos ayudan a combatir los síntomas de emular a Ícaro, como la consabida hinchazón de pies o el mal descanso. Le hemos preparado esta breve guía para que tenga claro qué comer y qué evitar a bordo de un avión.

 

Menú equilibrado en business class de Turkish Airlines
Menú en business class de Turkish Airlines que asegura un vuelo apetitoso y equilibrado.

 

Molestias digestivas. Como explica la Sociedad Española de Medicina Aeroespacial (S.E.M.A.) en un artículo, nuestro cuerpo experimenta variaciones cuando estamos a  10.000 metros de altura, y adaptar nuestra alimentación es importante. El estómago tarda más en vaciarse porque se ralentiza la movilidad del tubo digestivo. También se reduce la secreción gástrica y se expanden los gases intestinales. De hecho, el Dr.  Luis  Amézcua  González explica los «Efectos Fisiológicos del Vuelo«, en la página del S.E.M.A., que hay ocasionalmente condiciones anormales que pueden dar lugar a una mayor formación de gas en el tracto gastrointestinal. Y que, precisamente por altitud, pueden provocar una dolorosa distensión abdominal que venga acompañada de una bajada de tensión, sudores e incluso un colapso. ¿Cómo evitarlo? Pues recomienda evitar masticar chicle (que aumenta la deglución de aire), mantener una buena alimentación y no tomar los alimentos que forman gas, como las coles, las bebidas con burbujas, las manzanas crudas, el apio, los embutidos y las comidas muy grasas.

Evite golisinas a bordo del avión
Evite echar al bolso golosinas y opte por fruta o snacks sanos.

 

En general, son buenos aliados las infusiones digestivas, y una máxima de oro es que hay que intentar huir de las comidas pesadas. Las comidas de avión son siempre ligeras, y no lo son para poner a prueba su apetito, sino porque precisamente su cuerpo necesita mucho menos combustible que si fuera a desempeñar su rutina diaria. Las compañías elaboran sus menús de la mano de nutricionistas y, muy a menudo, de grandes cocineros, que aúnan sin problemas sabor y  salud. Por ejemplo, el ganador en Francia de Top Chef, Jean Imbert, es el responsable de los menús “A la Carta” de Air France, que ilustran bien lo que explicamos. Entre los platos, destaca un guiso de carne blanca (mucho menos graso) o un postre de frutas, un “chute” de agua y vitaminas perfecto para los pasajeros.

fruta para un vuelo agradable y sano
La fruta es una gran aliada para un vuelo agradable y sano.

 

Evite los dulces. Muchas compañías nos tientan con snacks llenos de azúcar que no son los mejores compañeros para volar. Es mejor tomar frutos secos (ricos en fibra) que chocolates y aperitivos que apenas sí nos aportan calorías vacías, y que desde luego no nos ayudan a conciliar el sueño.  Si notamos la tensión baja, el agua azucarada o un zumo de fruta obrarán milagros.

Zumo para Qué comer y qué evitar a bordo de un avión
El zumo nos ayuda a hidratarnos, aporta vitaminas y evita la hinchazón.

 

La bollería tampoco suele ser lo más recomendable, aunque ocasionalmente, un buen cruasán puede ser buen protagonista de un desayuno. Como nos explica Moncho López, de la panadería y obrador Levadura Madre de Madrid, es un producto “delicioso, ligero, versátil” que no se hace pesado de comer ni de digerir. Así que, de forma puntual, y sin pesados rellenos ni aditivos, puede ser un buen alimento para romper el ayuno después de un largo vuelo.

Mareos e hipoglucemias. Nunca, jamás, viaje con el estómago vacío. Estos dos síntomas suelen aparecer en aquellos que embarcan sin haber probado alimento. Es importante consumir hidratos de carbono complejos, como una porción de arroz (mejor si es integral, por la fibra), pasta o un bocadillo. El muesli, que pone el aparato digestivo en movimiento, también es una buena elección. Por supuesto, la hidratación es clave antes y durante el vuelo. En la web de Lufthansa encontramos una serie de utilísimos consejos para evitar desvanecimientos. Nosotros, como ellos, recomendamos por experiencia propia el té de jengibre, que además resulta perfecto para las gestantes en el primer trimestre, porque ayuda mucho a mejorar las temidas náuseas, mucho más desagradables en un avión.

Esa molesta hinchazón. Convertirse en un globo andante es otra de las consecuencias de los vuelos prolongados. Por ello, además de vestir ropa confortable y usar los calcetines que nos proporciona al personal de cabina, hay que estar atento a nuestra alimentación. Es importante beber mucha agua y consumir infusiones que nos ayuden a evitar la retención de líquidos, como la cola de caballo. Además, no es bueno salar en demasía la comida que nos sirven a bordo: no es sosa, incluye la sal que usted necesita.

Recomendable infusiones en vuelos
Una infusión ayuda a dormir y previene la retención de líquidos.

 

Conozca su cuerpo. Cada vez hay más pasajeros que, por razones médicas, nutricionales o religiosas, necesitan menús especiales. Por ello, con una cierta antelación, es posible encargar comidas adaptadas a sus necesidades. Por ejemplo, Turkish Airlines ofrece este servicio en todos los vuelos (salvo los domésticos) según las disposiciones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo. También ofrece dietas confeccionadas sin frutos secos. Si usted tiene alguna intolerancia o condición, no olvide que en un avión no tiene un nutrido grupo de restaurantes a su disposición: recuerde encargar su menú.

Confíe en las comidas a bordo. Como le decíamos arriba, la nutrición es un aspecto importantísimo para todas las compañías, que extreman la confección de su comida y la conservación de los alimentos. En los últimos años, además, la fiebre gourmet ha llegado a las alturas y cada vez son más las compañías que no solo cuidan su aspecto “sanitario”, sino que miman su aspecto organoléptico. Por ejemplo, Turkish Airlines dispone en algunos vuelos con un chef a bordo que supervisa el proceso de elaboración y vela por que los menús se sirvan bien. Los cocineros estrella asesoran cada vez más a las aerolíneas. Por ejemplo, Qatar Airways cuenta con dos primeras espadas como son Nobu Matsuhisa (Nobu) y Vineet Bhatia (Rasoi) que adaptan sus platos a las exigencias y necesidades de los pasajeros.  Así que deje el tupper en su casa y coma a bordo. ¡Y disfrute!

chefs de Turkish Airlines
Turkish Airlines dispone en algunos vuelos de un chef a bordo que supervisa los menús.