Palacio-Balneario Las Salinas: Termalismo y lujo en el corazón de Castilla

Majestuoso y señorial, situado en las proximidades de Medina del Campo, en el corazón de la campiña castellana, a un paso de Madrid y Valladolid, y todavía más cerca de villas como Olmedo, Tordesillas y Rueda, el Gran Hotel Balneario Palacio de Las Salinas es uno de los establecimientos termales más emblemáticos de España. Presume de tener las terceras mejores aguas madre de Europa y dicen que sus manantiales están indicados para mejorar, y hasta curar, dolencias en la piel y los huesos. 

 

El Balneario Gran Hotel Las Salinas se halla en las proximidades de Medina del Campo (Valladolid).
El balneario Gran Hotel Palacio de las Salinas se halla en las proximidades de Medina del Campo (Valladolid).

 

Nos encontramos en un edificio singular e imponente que nos recuerda al Palacio de la Magdalena. Y es que los arquitectos que lo levantaron son los mismos que pusieron en pie el edificio santanderino y a los que parece que les fascinaban los espacios naturales. Aquí, uno se queda embelesado contemplando el entorno, alrededor de 80.000 metros cuadrados de jardines. También hay paseos señalizados (alrededor de 4 kilómetros), deliciosos rincones a la sombra, bancos a discreción para meditar en medio de la naturaleza, miradores, una piscina al aire libre, todo ello con los pinos, las encinas, los álamos y los chopos como testigos. Una opción única para escapar del estrés y disfrutar del descanso, la tranquilidad y el silencio.

Como el palacio de la Magdalena

¿Y qué decimos del edificio? Pues que el viajero siente que se ha transportado a otra época, tal es el señorío y elegancia que desprende su estructura.

 

Los arquitectos del edificio son los mismos que levantaron el Palacio de la Magdalena de Santander.
Los arquitectos del edificio son los mismos que levantaron el Palacio de la Magdalena de Santander.

 

Con más de 5.000 metros cuadrados de instalaciones, el hotel dispone de 64 amplias habitaciones, muchas de ellas con terraza y decoradas de forma sencilla, sin estridencias, para crear un ambiente cálido y confortable.

Una estancia en el Hotel Balneario las Salinas sería incompleta si no se realiza, al menos, un circuito termal por sus aguas terapéuticas que fluyen de cuatro manantiales cercanos y que reciben como nombre Santa Elisa, Manolito, Antía y Tenacidad, este último también conocido como Trinidad. El recorrido termal incluye una ducha de limpieza, un pediluvio de marcha, sauna finlandesa, un baño de inmersión frío y la piscina termal activa, que brinda masajes a diferente altura, camas de hidromasaje, asientos de burbujas, volcán de burbujas, masajes cervicales natación contra corriente y un espacio de natación libre. Un circuito que tiene una duración aproximada de 90 minutos y cuya tarifa es de 36 euros (15 euros de lunes a jueves).

Para la piel y los huesos

Al parecer, ya desde el siglo XVII existen referencias de que en el páramo conocido como Las Salinas se formaban lagunas de agua que, con la evaporación del sol y el aire, dejaban un rastro blanquecino por sus depósitos de sal. También se sabe que muchas personas se refrescaban en estas charcas naturales y que notaban beneficios en su salud, hasta el punto de que se fue extendiendo la idea de que allí se curaban las enfermedades de la piel, los huesos y las articulaciones.

Hasta que, en 1891, un visionario de nombre Manuel Ortiz de Pinedo edificó un pequeño hotelito, donde instaló una casa de baños acondicionada con pilas de mármol para bañar a los enfermos. Ese mismo año, durante el verano, un médico del Cuerpo Nacional de Baños atendía a los clientes de forma individualizada. Dos años más tarde, el propietario de las instalaciones consiguió la Declaración Oficial de Aguas de Utilidad Pública para cada uno de los cuatro manantiales y, después, la declaración de aguas mineromedicinales.

Una historia movida

Fue a comienzos del siglo XX, concretamente en 1912, cuando se constituyó una sociedad mercantil, para poner en marcha el imponente edificio que hoy alberga este balneario centenario, que tiene un restaurante gastronómico de referencia y que se encuentra a tres minutos de la nueva estación del AVE y a tan sólo cinco minutos de la parada de autobuses de Medina del Campo.

Los avatares de la historia dieron otras funciones al edificio: cuartel, hospital de guerra, sede de la Sección Femenina, hospicio y hasta seminario.

Hasta que en 1997 sus actuales propietarios le devolvieron su esplendor y recuperaron la función para la que había sido concebido. Y, para los amantes del misterio, diremos que la leyenda ha contabilizado, al menos, tres fantasmas en el edificio: los de dos hombres árabes y el de una niña, Julita, que murió por accidente mientras buscaba a su padre, que trabajaba en la construcción de este singular establecimiento.

La Capilla del Milenio

Con motivo del cambio de milenio, en 2001 se levantó, en las inmediaciones del Palacio y por encargo de Naciones Unidas, la denominada Capilla del Milenio. Fue el artista Cristóbal Gabarrón quien se ocupó de transformar su interior con el fin de buscar motivos de reflexión en el visitante. Así que planteó un recorrido por la historia de la humanidad de los últimos 2.000 años a través de pinturas murales.Por un lado, el artista muestra los errores de la Historia que no se deben repetir y por otro, los principios y valores que deben ser protagonistas del futuro: la libertad, la paz, la solidaridad, la educación, la naturaleza, la tolerancia y la igualdad.

Todo un conjunto de arte contemporáneo para un balneario que rezuma historia.

 

El artista Cristóbal Gabarrón realizó las pinturas murales del interior que muestran un recorrido por la historia de la humanidad de los últimos 2.000 años.
El artista Cristóbal Gabarrón realizó las pinturas murales del interior que muestran un recorrido por la historia de la humanidad de los últimos 2.000 años.
Más información: www.balneariogranhotellassalinas.com

ACERCA DE Pilar Ortega

Pilar Ortega
Nací en Madrid un 8 de marzo y prácticamente desde entonces tengo un libro entre las manos. Me licencié en Periodismo y mi trayectoria profesional se ha desarrollado casi siempre en las secciones de Cultura de periódicos nacionales: “El Mundo”, “La Razón” y “Ya”. Ahora colaboro como “freelance" con diversas publicaciones y también he puesto en marcha un proyecto que enlaza los viajes con la literatura. Soy autora de varias guías publicadas por la editorial Anaya Touring con las que me sumergí en países tan interesantes como Ecuador, Bolivia o Costa Rica. www.viajesynombres.com es mi aventura más personal.