Meriendas especiales en Madrid

Hay algo casi tan bueno como desayunar bien: las meriendas. A los que somos de buen comer, nos entusiasma por su versatilidad: admite dulce y salado, quedada o plan casero. Incluso uno puede hacerla poco después de comer, y se convertirá en un justo postre, aunque también es prorrogable hasta bien tarde, y se convertirá en una merienda-cena, ocasión gastro muy española, entrañable y ochentera. Conscientes de lo que nos gusta comer por la tarde, cada vez son más los sitios que ofrecen meriendas especiales en Madrid. Nosotros le damos algunas ideas para que disfruten. Y para saber que no somos los únicos para los que la operación bikini equivale a comer muchos sándwiches de jamón y queso.

 

¿Qué tal unos doriyakis para merendar?
¿Qué tal unos doriyakis para merendar?

 

Panda Patisserie: Hace poco le hablamos de 47 Ronin, el restaurante-laboratorio de Borja Gracia. Pues Panda es otro de sus negocios, que ofrece algunas piezas de la repostería nipona, muy famosa en todo el mundo pero de la que apenas hay algunos locales en nuestro país. Dorayaki de fresas naturales, matcha latte, mochis de chocolate, macarons de flores de cerezo o té verde… Bocados muy tentadores, y poco habituales, en pleno centro de la capital.

Medri: Es suave, aterciopelado, delicioso, engorda… ¿Qué más se le puede pedir al tiramisú? Les confiamos un secreto: podemos comer sin parar este delicioso postre italiano en su versión clásica (con bizcochos, mascarpone, café, huevo y cacao) o en otras de las muchas que ofrecen en Medri, el primer Tiramisú Café de la ciudad. Lo hay tradicional, de coco y nutella, de limón, de fresa… Además, hay batidos, smoothies y otros “morros” dulces.

 

Cereal Hunters, o cómo disfrutar de los recuerdos de la infancia e instagramearlo.
Cereal Hunters, o cómo disfrutar de los recuerdos de la infancia e instagramearlo.

 

Cereal Hunters: Tendrán todo el azúcar que usted quiera, y engordarán muchísimo si los tomas después de las seis y blá blá blá. Pero hay que ver qué buenos están los cereales. Por eso, un avispado grupo de amigos creó esta cafetería tan hípster en Malasaña. Sirven 120 tipos de cereales de un montón de países, con más de diez leches diferentes y con un montón de toppings y complementos para lograr la personalización más golosa posible. De momento es el único local este este tipo en España.

Cafelito: Nos gusta mucho perdernos por Lavapiés y dejarnos sorprender por sus gentes y locales. Así es como descubrimos esta cafetería, donde Julio y Santiago, enamorados del café, preparan diferentes tipos de esta bebida mimando la materia prima y cuidando al máximo su tratamiento. Hay un montón de cafés diferentes; a nosotros nos gusta mucho el Barraquito (con leche condensada, café, leche o crema de orujo y ralladura de limón) y su especial café frío. Dulces para acompañar.

Bendita Locura Coffee & Dreams: Nos gusta este espacio porque recoge la mejor tradición “merendera” de diferentes países y nos la trae al corazón de Madrid todos los días desde las 5 a las 8 de la tarde. Así, podemos disfrutar de un muy británico té de las 5 (con sus pastas inglesas, brioche y el mítico sándwich de pepino); las tortitas y el bagel norteamericanos; el pan nórdico con salmón y cheese cream; deliciosos bizcochos caseros y, para los canallas, el tan de moda Gin & Cake, esto es, un buen gin-tonic con su famosa tarta de zanahoria o un cheese cake de morirse.

 

Le esperamos en Fonty. estaremos comiendo dulces.
Le esperamos en Fonty. Estaremos comiendo dulces.

 

Fonty: Cualquiera de sus dos locales es bueno para entregarse sin mesura a sus dulces y semifríos. Entre nuestros favoritos absolutos se encuentran los cruasanes, los financiers y su tartaleta de limón con merengue italiano, por la que nos recorreríamos la calle Alcalá de rodillas. Bonita decoración y productos deliciosos.

Embassy: Nos gusta su aire decadente, la clientela añosa y el aire refinado de este salón de té, fundado en 1931 y que a tantas personalidades ha acogido a lo largo de sus casi cien años de vida. No deje de tomarse un té con pastas (riquísimas) o su afamado pastel de limón. Hay mil locales para ser moderno, pero aquí nos dejan ser clásicos y disfrutar de ello.

 

Sugar Factory es un lugar precioso con cosas deliciosas. Imagen de su página de Facebook.
Sugar Factory es un lugar precioso con cosas deliciosas. Imagen de su página de Facebook.

 

Sugar Factory: Si Amélie viviera en Madrid estamos seguros de que compraría pasteles y tomaría tés y cafés en este precioso saloncito de Salesas. Su especialidad son los cupcakes (de un montón de sabores diferentes), así como tartas, pasteles y hojaldres que elaboran en su propio obrador.

Motteau: Solo con entrar al encantador negocio de Juan Manuel D’Alessandro uno engorda de pura felicidad. Querrá comerse todos sus dulces, fruto de la pasión repostera de su creador, que fusiona la tradición dulcera francesa, argentina y americana. Hay fantásticos pasteles de chocolate, palmeritas crujientes y adictivas, bizcochos esponjosos como el de almendras con frutos rojos y pistacho… y un largo etcétera de tentaciones.

 

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