Los interioristas de oro de la gastronomía española

Un superficial análisis al panorama gastronómico deja varias cosas claras: los chefs son cada vez más parecidos a las estrellas de rock, se siguen llevando los locales “low cost” entre los cocineros más mediáticos (aunque ha habido batacazos sonoros), la informalidad está a la orden del día y cada vez el interiorismo es más importante para triunfar. Los “gastrointerioristas” son piezas fundamentales en varias de las apuestas culinarias más significativas de los últimos años. Hoy le hablaremos de las figuras más destacadas en un sector que lo cobra, y muy bien, por sus servicios. El resultado lo merece…

 

La fabulosa barra de malaquita rusa de Caray. Imagen de la web de Lorenzo Castillo.
La fabulosa barra de malaquita rusa de Caray. Imagen de la web de Lorenzo Castillo.

 

Lázaro Rosa-Violán es, probablemente, el nombre que más suena entre los aficionados a la gastronomía y los profesionales del gremio de la restauración. Su firma aparece en los proyectos más destacados de los últimos tiempos, y parece que es imposible abrir un local con una cuantiosa inversión sin que él esté detrás. Su ámbito es internacional: más de 70 restaurantes en España, dos en Francia y México…Y aparte están sus intervenciones en hoteles, tiendas y otros espacios, además de los que están en proceso.

En Madrid, por ejemplo, se encargó de la imagen actual de StreetXO, el restaurante casual, canalla y un poquito “bakala deluxe” de David Muñoz, después de su traslado a la zona gourmet de El Corte Inglés de Serrano, y su DiverXO. También ha firmado el proyecto gastronómico más ambicioso de la capital, Platea. Y ha diseñado la exótica apariencia de Amazónico, el nuevo must de Madrid, de los mismos dueños que el Ten con Ten y El Paraguas, refugio de la gente bien y guapa de la capital. Casa Lobo, Casa Mono o la renovada Taberna Pedraza, a la que ha dotado de un atractivo aire setentero, son otros de sus proyectos más mediáticos.

 

Con StreetXO Rosa- Violán obtuvo un premio Laus de bronce.
Con StreetXO Rosa- Violán obtuvo un premio Laus de bronce.

 

Nacido en Tánger, pero de padres catalanes, Barcelona es otra de las ciudades donde ha dejado su impronta. Es el responsable de la lujosa apariencia de Sala Roma 2009, dentro del Camp Nou es un espacio polivalente que recoge las mejores recetas de Rías de Galicia, Espacio Kru y Casa de Tapas Cañota, de los hermanos Iglesias, otros pesos pesados en esto del yantar barcelonés. También merece la pena referirnos al NBA Café, el primer restaurante en Europa de la liga de baloncesto más importante del mundo, un enorme espacio de 1.400 metros cuadrados que nos transporta directamente al ambiente de cualquier macroestadio estadounidense.

Si ponemos el foco en Barcelona, Tarruella Trenchs Studio (Sandra Tarruella y Ricard Trench) son otros de los profesionales más solicitados. Celeri (una sonadísima apuesta por el mundo vegetal), Metropolitan (exquisito en su concepción espacial), Roca Moo y Roca Bar son solo algunos de sus trabajos que luego han tenido mayor proyección. Ya tienen trabajos esparcidos por toda España (en Madrid han deslumbrado con La Primera, el nuevo proyecto del cántabro Paco Quirós, y en otros como Bosco de Lobos) y por el mundo (han saltado incluso a Dubai).

Banús Arquitectura, con Marta Banús a la cabeza, es otro de los estudios que no faltan entre los proyectos gastro más faraónicos. Esteban Arnáiz, dueño de Le Cocó y El Columpio (dos de los restaurantes más bonitos de la capital) no dudó en contar con sus servicios para conseguir un ambiente muy especial. La madera, los tonos cálidos, la luminosidad y el aire bohemio pero cuidado son rasgos que comparten ambos espacios. También ha sido la “maquilladora” de Lolo Polos, una tienda de helados de hielo elaborados artesanalmente y con ingredientes naturales que, aunque pequeña, es un ejemplo de cómo la decoración y el entorno se integran a la perfección con la personalidad de la marca.

 

El Columoio, decorado y diseñado por Marta Banús. Imagen de su web.
El Columoio, diseñado por Marta Banús. Imagen de su web.

 

Juan Luis Medina y su Madrid in Love también llevan años poniendo la mejor cara al panorama gastro matritense. Uno de sus trabajos que más nos gustan es el que hizo para Random (también de Esteban Arnáiz, de quien hablamos más arriba), donde ha logrado un entorno sofisticado y muy elegante. Si van tendrán que hacerse uno y mil selfies en los baños… acuérdense. Y es el creador del coquetísimo estilo de La Duquesita, esa antigua confitería a la que Oriol Balaguer revivió después de años y años surtiendo de golosinas a la nobleza. ¿Aún no ha ido?

También hay que hablar de un tándem femenino dispuesto a dar mucha guerra y desperfigar buen gusto. Alba Hurlé y Alicia Martín son Cousi Interiorismo. Su proyecto más conocido es el Ten con Ten, restaurante que lleva años triunfando de forma incombustible, para mayor regocijo de sus dueños y promotores, Marta Seco y Sandro Silva. También han trabajado con ellos en El Paraguas y Quintín, un ultramarinos muy cool indispensable en las primeras copas de la noche “bien” madrileña. Aunque también saben ser hipsters, como prueba la apariencia del Mercado de San Ildefonso, un espacio gourmet (el enésimo mercado sibarita) pensado para el público malasañero y su instragameable vida.

 

Random, de Madrid in Love, es un genial espacio para cenas con un toque canalla. Imagen de su web.
Random, de Madrid in Love, es un genial espacio para cenas con un toque canalla. Imagen de su web.

 

Pascua Ortega es otro maestro al que la hostelería le debe mucho. Impregna sus proyectos de un sabio equilibrio entre elementos modernos y vanguardistas y otros muchos más clásicos. De su estudio han salido éxitos absolutos como La Cesta, el restaurante de Fortuny (la discoteca) o Santceloni. Tampoco queríamos olvidarnos de Lorenzo Castillo, interiorista de Caray y de muchos de los Room Mate de Kike Sarasola.

Guardar

Guardar