Los dulces de navidad que más deseará en estas fiestas

La Navidad es esa época del año en que el ser humano vive inmerso en una paradoja desconcertante. Por un lado, estas fechas tienen sus cosas buenas: vacaciones, cenas y comidas por doquier, más tiempo con la familia y regalos. Sin embargo, no hay que olvidarse que también trae consigo un dispendio de dinero muchas veces indecente, aguantar a familiares poco deseados (el cuñadísimo campa a sus anchas), los villancicos de Los Pitufos y un aumento de kilos irremediable. Porque sabemos que se cuida pero que disfruta comiendo y busca lo mejor, hemos querido hacer una selección de los dulces de navidad 2015/16 con lo mejor de lo mejor. Para engordar con todo el placer. Para modernos y clásicos. De diseño y tradicionales. Turrón, panettone, bolo de rei… los dulces de Navidad más deseados para su información. Y su disfrute.

 

Turrones: bloques de placer

Turrón artesano de la sevillana confitería San Pablo.
Turrón artesano de la sevillana confitería San Pablo.

 

Si vivimos en Madrid y somos aficionados a los turrones, entonces merecerá la pena soportar las colas para comprarlo al peso en Casa Mira, un centenario negocio de la Carrera de San Jerónimo donde elaboran deliciosos dulces desde 1842. De raíces jijonencas, su especialidad son los turrones, con fama de ser los mejores del país, y que envían a todas partes del mundo. Si no queremos soportar estas largas esperas, también encontramos bloques artesanales, deliciosos y al peso, en El Riojano, en Calle Mayor, un coqueto salón de té fundado en 1855 por el pastelero personal de la reina María Cristina de Hagsburgo, Dámaso Maza. No muy lejos de allí también encontramos Turrones Vicens, hechos en Agramunt desde 1855.

Los barceloneses turroneros tienen como visita obligada dos establecimientos. Uno es Casa Colomina, donde desde 1902 venden diferentes variedades de este dulce, que elaboran en Jijona, donde tienen establecida la producción. La Colmena es el otro templo de este dulce navideño en la ciudad condal. Nació en 1890, fruto del afán empresarial del jijonés Francisco Mira Miralles. Desde entonces, van por la cuarta generación que vive entregada a la confección de este placer. Materias primas de calidad y presentaciones tan tentadoras que lo convierten, año a año, en un imprescindible de los dulceros.

 

Seguro que Artur Mas compra este turrón este año.
Seguro que Artur Mas compra este turrón este año.

 

¿Que queremos algo diferente? Pues este año nos lo trae Escribá, el mago catalán de la pastelería. Para este año, y aprovechando la coyuntura política (imaginamos), ha creado el turrón catalán, con base de mazapán de canela, una fina capa de crema de limón y cubierto con las cuatro barras de la bandera catalana de gelée de frambuesa y crema catalana.

Los sevillanos, grandes paseantes, suelen verse tentados por los lujuriosos bloques de turrón de la Confitería San Pablo y Los Ángeles (son del mismo dueño), que por estas fechas provocan tropezones entre los transeúntes, que se quedan obnubilados con sus escaparates. No se pierdan tampoco su pan de Cádiz.

 

Roscón de Reyes: el placer es redondo

Los roscones de reyes en Nunos son de todo menos convencionales.
Los roscones de reyes en Nunos son de todo menos convencionales.

 

El Horno de San Onofre es uno de las pastelerías más conocidas de Madrid, que cada año sale en la televisión por sus colas para recoger el roscón. Totalmente imprescindible encargarlos, y disfrutar con rellenos que se salen de lo habitual, como el de frambuesa. Muy cerca del Congreso de los Diputados encontramos los de la Antigua Pastelería del Pozo, la confitería más antigua de España. Allí, Ángel Villaamil y su equipo elaboran unos roscones impresionantes, que tienen la particularidad de que no llevan fruta escarchada, como antaño se elaboraban. El hecho de que no la lleven favorece que la masa crezca y sea particularmente esponjosa.

 

Nunos: fantasía en los roscones.
Nunos: fantasía en los roscones.

 

¿Que buscamos creatividad? entonces lo mejor es ponerse en manos de José Fernández y su maestría en Nunos: belleza y sabor nunca han estado tan unidos. Es un auténtico genio, que sorprende cada año con sus colecciones rosconeras. ¿Ejemplos? Su Roscón Invertido relleno de Crema Flambeada al Ron Zacapa o el de cremoso de té verde japonés con melocotón. También los elaboran más tradicionales, pero cuidando los detalles. Tampoco podremos resistirnos a los barrocos diseños de Mamá Framboise, que dicen «cómeme» con solo verlos. Y con recetas tan golosas como un roscón de cacao con ganache ligero de chocolate negro 61 por ciento y daditos de naranja confitada.

Barcelona cuenta con una tradición panadera contemporánea muy destacable, y por ello no es difícil encontrar muchos establecimientos con buenos roscones en su haber. Muy recomendable es el de Hoffman, en El Born, todo un clásico de la zona. Si, además de sabor, busca un giro imaginativo, entonces será buena idea dejarse caer por cualquiera de las tiendas de Escribà, uno de los grandes de la pastelería que une esta disciplina con las Bellas Artes. De entre todos sus roscones, nos han gustado dos de los de apariencia clásica, con relleno de Mazapán y nata con crema.

En Valencia, uno encuentra un magnífico roscón en By Torreblanca, la preciosa tienda que tiene el afamado Paco Torreblanca en Conde de Salvatierra la víspera de Reyes. Nosotros sentimos especial simpatía por La Rosa de Jericó, una famosa confitería que acaba de cumplir 125 años y que tiene unos sabrosos bollos de este tipo, además de tarta punta de diamante, panquemao, torta rellena y otras especialidades del terruño.

En Sevilla, Ochoa y La Campana, dos establecimientos emblemáticos, acaparan una gran parte de las ventas con sus deliciosos roscones de reyes.

 

Panettone: elevado placer italiano

En Madrid, el panettone de Pomme Sucre es una tentación. Palabra.
En Madrid, el panettone de Pomme Sucre es una tentación. Palabra.

 

Desde hace unos años, el panettone, un bizcocho italiano relleno de frutos secos o chocolate, se ha puesto de moda. Razones no faltan para explicar este boom porque lo cierto es que, si es artesano, es adictivo. Y no es nada sencillo de hacer, porque requiere de levados prolongados y mucha paciencia si no se quiere saborear algo más parecido a la rodilla de una cabra (por lo de seco y duro) que un bollo.

En Madrid llevan mucha fama los de Pomme Sucre, elaborados con la receta de Julio Blanco, un destacado pastelero en cuya cafetería de Chueca uno no se cansa de merendar. También son excelentes los de Moulin Chocolat, un establecimiento que, frente al parque de El Retiro, regenta Ricardo Vélez. Este año, por cierto, no se pierdan sus polvorones ibéricos elaborados con manteca de Guijuelo. La que escribe se rinde a los de Miquel Saborit, que en la capital distribuye el genial panadero Javier Marca, alma y señor de Panic: su pan es exquisito, barato y artesanal. Cien por cien honestidad.

En Barcelona ‪también podemos encontrar algunos ejemplares interesantes. Nos gusta el de Foix de Sarriá, coronado de avellanas y muy tentador. Pero, sin duda, es una oportunidad estupenda para conocer el trabajo de Oriol Balaguer, otro mago del chocolate que, además, prepara unos panettones excelentes en sus tiendas, que enfrían boca abajo, como debe ser, para que no pierdan ni un ápice de jugosidad. Por cierto, este año vuelven a ilustrar de forma colorida sus cajas de bombones. ¿A que son para ir corriendo a por ellas?

 

oriol_bombones

 

En Valencia, la cosa está muy clara, porque Paco Torreblanca es el indiscutible maestro de estos dulces, y responsable, en parte de su apogeo patrio.

Y aunque en Sevilla se es más de mantecados y polvorones de Estepa, si queremos conseguir un buen ejemplar de panettone lo tenemos fácil. En la calle Pureza, el emergente Manu Jara los prepara de vicio. Una oportunidad perfecta para conocer la trayectoria dulcera de este prometedor confitero.

 

Bolo de Rei

Bolo de Rei de Pastelería Lisboa, en Madrid. Los dueños son encantadores.
Bolo de Rei de Pastelería Lisboa, en Madrid. Los dueños son encantadores.

 

Portugal está de moda y en los últimos tiempos eso se nota en la proliferación de tiendas gourmet dedicadas a difundir la exquisita cultura gastronómica de nuestro país vecino. Su postre navideño más famoso es el bolo de rei, muy similar a nuestro roscón pero relleno de piñoes y frutos secos, y aromatizado con Oporto frente a nuestra mucho más sana agua de azahar. En Madrid puedes comprarlo en Pastelería Lisboa, un negocio donde lo elaboran por encargo y en el que elaboran pasteles de nata y otras maravillas lusas.

Si andas por Barcelona puedes localizarlo en Nata Lisboa, una franquicia de pastelerías portuguesas.  Además de los clásicos pasteis, hay cafés y otras golosinas.

 

Gallete des Rois: hojaldre para una dulce Navidad

La Gallete de Le Moulin Chocolar: placer de hojaldre.
La Gallete de Le Moulin Chocolar: placer de hojaldre.

 

Es el equivalente a nuestro roscón pero en versión francesa, pero con hojaldre, crema pastelera y almendras. En Madrid sabemos que lo hacen en Moulin Chocolate. También puedes disfrutar del de Mamá Framboise, cuna de la pastelería francesa en Madrid.

 

Stollen, dame pan alemán

Un dulce alemán para estómagos a prueba de dietas.
Un dulce alemán para estómagos a prueba de dietas.

 

El famoso pan de Navidad alemán a base de nueces o almendras (entonces sabe parecido al mazapán) también es un bocado rico, especiado y diferente con el que se puede uno sorprender estas fechas. En Madrid lo hacen muy bueno en Nunos y lo venden también en La Mantequería Alemana. En Barcelona lo suelen hacer en Foix de Sarrià.