La nueva forma de descansar y trabajar en el aeropuerto: dentro de una cápsula

AirPod está pensado para descansar y trabajar. Es un prototipo de una cabina en la que poder aislarse del ajetreo de un aeropuerto, y que se implantará, a partir de este próximo otoño, en fase de pruebas en varios aeropuertos europeos.

 

Imagen render de una cabina en zona de embarque.
Imagen render de una cabina en zona de embarque.

 

Llegar con dos horas de antelación a coger un avión ya no es un suplicio, porque cada día son más los aeropuertos que disponen de todo tipo de distracciones. Los hay que tienen cine -como el Internacional de Hong Kong-, máquinas de juego -por supuesto en el Internacional McCarran de Las Vegas, que cuenta con más de 1.200 máquinas de juego-, con campo de golf -en el de Hong Kong-, o un espectacular acuario con más de 5.000 especias marinas diferentes – en el de Vancouver-. Aun así, lo que más buscan los viajeros son lugares tranquilos antes de embarcar o entre escalas. Sitios donde conciliar un rato el sueño o donde trabajar para esa reunión prevista una vez ya en destino. Para estos, el último invento es una cápsula que permite descansar, trabajar, relajarse, o disfrutar de un poco de privacidad, en un entorno aislado, cómodo y conectado, mientras se encuentran en el aeropuerto.

Esta solución está pensada para instalarse en cualquier espacio público, no sólo en aeropuertos también en estaciones de tren y autobús, centros comerciales, oficinas…

Cada AirPod -que nada tiene que ver con los auriculares inalámbricos de Apple- dispone de un asiento diseñado ergonómicamente que se convierte en cama, Wifi de alta velocidad, cargadores USB y eléctricos, almacenaje para equipaje y objetos personales, pantallas con información sobre vuelos y conexiones. Además de aire acondicionado junto con purificadores de aire, tecnología de reducción de sonido, privacidad mediante un vidrio inteligente, iluminación ambiental y programación ambiental antiestrés.

Interior de la cabina.
Interior de la cabina.

 

Según fuentes de la compañía, en la primera fase las cápsulas están diseñadas para una persona, pero en el futuro se fabricarán también unidades de dos personas, y familiares -para dos adultos y dos niños-.

Se trata pues de hacer accesible a todo el mundo este servicio de aislarse en una confortable habitación donde descansar, que hasta ahora sólo disfrutan los pasajeros de salas VIP, mediante un diseño compacto, sin necesidad de hacer obras en el aeropuerto para su integración. El precio por tanto, está al alcance de todos los bolsillos. Aunque variará dependiendo de la ubicación, parte de una tarifa de 15 euros la hora y se abonará mediante tarjeta de crédito. Y la reserva se hará fácilmente a través de una app y la web de AirPod.

El negocio de la “siesta”

Un 10% de los 667 millones de pasajeros que pasan por los 52.000 aeropuertos del mundo son viajeros en tránsito o en conexión; y de estos, 2% sufren retrasos o cancelaciones. En este escenario, un estudio de Skyscanner llegó a la conclusión de que el 36% de los viajeros ven la necesidad de espacios específicos de descanso en los aeropuertos. Y otra encuesta, ésta llevada a cabo por la web sleepingairport.net, afirma que el 90% de los pasajeros estaría dispuesto a pagar un precio razonable por una solución como AirPod.