La casa sobre ruedas, inspirada en los aviones, que sigue en la carretera

Llevar la casa a cuestas. Un deseo o necesidad que siempre ha estado ahí desde tiempos inmemorables. Pero las casas sobre ruedas, tal y como las conocemos hoy -las caravanas-, tuvieron su punto de inflexión en 1920 cuando el inglés Fleming Williams, un piloto de la I Guerra Mundial, concibió una versión con líneas aerodinámicas inspirada en los aviones que pilotó en la gran contienda. De esa época a ahora la caravana ha evolucionado y ha pasado por muchos fabricantes, pero apenas solo una sigue todavía rodando. Esa es la caravana Airstream, una marca considerada de culto, tanto como para que existan campings que ofrecen alojamiento en Airstreams como reclamo.

 

casa sobre ruedas caravana
La casa rodante Airstream de 1936, fabricada en aluminio e inspirada en la aerodinámica y fuselaje de las aeronaves.

 

Si hubo un sitio donde esa afición a las viviendas móviles cuajó a la perfección, ese fue Estados Unidos. Quizás la aventura al Oeste en busca del sueño americano o simplemente el mito de recorrer largas carreteras hacia ninguna parte en concreto tuvieran mucho que ver en ello. Si hay un dato que refleja el éxito de las caravanas y autocaravanas en este país, ese es que en 1937 había hasta 400 competidores en el mercado estadounidense. Hoy en día, de todos ellos, como ya indicábamos, sólo Airstream sigue rodando por las carreteras. Según apuntan desde la marca, el 70% del total de sus unidades fabricadas desde los años 30 siguen circulando a día de hoy. Pocas certificaciones de calidad hay como esa.

Nacidas de la afición a las vacaciones camperas de su creador, Wally Byam, las caravanas Airstream supusieron un antes y un después al conseguir convertir un simple remolque en un verdadero hogar. Aún hoy siguen haciendo kilómetros, con modelos que respetan la herencia, pero se adaptan a los gustos de hoy. Una marca que en el mundillo de las caravanas es sinónimo de lujo y categoría, como en automóviles pueda serlo Mercedes-Benz, firma con la que por cierto produce sus caravanas a motor.

La caravana actual mantiene su característica estética retro.
La caravana actual mantiene su característica estética retro.

Wally Byam, predestinado (o circunstancias de la vida)

Nacido un 4 de julio (de 1896), Wally Byam parecía llamado desde la cuna a encarnar todos los tópicos americanos. Sus abuelos habían llegado al Oeste en carromato tirado por mulas, creció en Baker City, una ciudad creada al calor de la construcción del ferrocarril, allí de niño su hogar fue un carro de madera, con una estufa y todo lo que necesitaba, lo que más tarde inspiraría su primer viaje. Trabajó aquí y allá para poder pagarse los estudios universitarios (se graduó en Stanford) y adoraba ir de camping.

Como a toda buena historia, a la suya tampoco le falta la anécdota que encendió la mecha: su mujer detestaba esta afición. Aquello de dormir en el suelo y sin lo más básico no iba con ella. De los intentos de Byam por conciliar matrimonio y ocio nació la idea: las caravanas Airstream para recorrer el país, suficientemente ligeras para ser remolcadas por un coche y con todas las comodidades para hacer feliz a su mujer.

El primer diseño (en 1929) consistió en instalar una especie de tienda sobre el chasis de un Ford Model T. Servía siempre y cuando no lloviera, además era algo engorroso de montar. Aquel ensayo le llevó a plantearse una estructura permanente y en forma de gota. Así llegó un primer prototipo, al que llamó Torpedo. La versión definitiva con las formas redondeadas fue el modelo Clipper, fabricado en aluminio e inspirado en la aerodinámica y fuselaje de las aeronaves. Ojo, contaba con estufa y hielera entre su equipamiento.

Modelo Torpedo, previo al diseño definitivo Clipper
Wally Byam y su modelo Torpedo, previo al diseño definitivo Clipper.

 

Las primeras unidades, de consumo propio y bajo pedido de conocidos, las fabricó él mismo (llegó a publicar una guía “do it yourself” en la revista Popular Mechanics), pero pronto se dio cuenta de que necesitaba profesionalizar el negocio y en 1931 abrió la primera sede de Airstream en California. En 1952 se trasladó a Jackson Center, en Ohio, donde todavía se siguen fabricando.

A día de hoy, alrededor de 350 horas se invierten en cada caravana y antes de ponerse en circulación, son sumergidas durante 40 minutos en un tanque de agua para asegurar la estanqueidad.

Después llegaron las autocaravanas de la marca. Ambas son casas sobre ruedas, pero mientras que las caravanas necesitan un vehículo para arrastrarlas, las autocaravanas, como su nombre indica, lo llevan incorporado. Las produce en colaboración con la casa alemana Mercedes-Benz, así que… mecánica e ingeniería Mercedes, y diseño y comodidad Airstream en la cabina.

Los nuevos tiempos…

Sus roulottes de aerodinámica silueta siguen haciendo kilómetros, hoy con modelos que respetan la herencia pero se adaptan a los gustos actuales. Porque no crea que el fabricante se ha quedado anclado en los tiempos de gloria. Si bien es cierto que parte de su encanto es la estética retro, los interiores apuestan por lo contemporáneo.

Interior caravana 2
La personalización de los diseños interiores permite adaptarse a todos los estilos.

 

Además, han desarrollado una app para facilitar la vida campista y los últimos lanzamientos son caravanas fabricadas en fibra de vidrio, como la compacta Nest. Uno de sus mayores éxitos es la más económica, el modelo Basecamp, cuyo precio parte de 33.000 euros.

Desde 1931 las caravanas Airstream ruedan por las carreteras norteamericanas.
Desde 1931 las caravanas Airstream ruedan por las carreteras norteamericanas.