La casa de LEGO, ahora a escala real

Ocupando una extensión de 12.000m2 en el centro de la ciudad danesa de Billund se encuentra una casa muy especial. El mismo sitio que vio nacer hace 85 años a las piezas de construcción más famosas del mundo, ahora alberga la casa de los sueños de todo niño y amante de las construcciones: la nueva LEGO House. Un espacio pensado y creado para ser “la casa del juego” y donde poder crear con sus piezas dejando volar la imaginación, maravillarse con las construcciones de los expertos en LEGO o repasar la historia de la marca danesa más entretenida. Un hogar pensado para los pequeños y los adultos que no quieren dejar ir a su niño interior.

 

La LEGO House parece construida a partir de sus famosas piezas. Foto: Kim Christensen
La LEGO House parece construida a partir de sus famosas piezas. Foto: Kim Christensen

 

La LEGO House es un edifico sorprendente por fuera y por dentro. Tres años de trabajo en la construcción de este espacio han dado como resultado la creación de LEGO a escala humana más espectacular de todas. Su exterior ya recuerda a las piezas de la marca danesa y parece que todo el espacio ha sido montado con bricks, una impresión buscada por los arquitectos del Bjarke Ingels Group (BIG). El grupo tenía claro que su objetivo para este proyecto era conseguir hacer de la casa de LEGO un lugar construido a partir de sus piezas, y por las imágenes se puede afirmar que lo han logrado.

Si observa la casa desde las alturas, se puede ver cómo el techo se asemeja a un bloque blanco de LEGO con seis salientes “falsos”, ya que cada uno es en realidad una ventana que se comunica con la galería de más abajo. De este bloque central sobresalen a ambos lados y en distintos niveles de altura otras piezas de color amarillo, azul, rojo y verde que le dan un aspecto geométrico y colorido.

Su exterior ya recuerda a los bricks, una impresión buscada por los arquitectos del Bjarke Ingels Group (BIG). Foto: Lego
Su exterior ya recuerda a los bricks, una impresión buscada por los arquitectos del Bjarke Ingels Group (BIG). Foto: Lego

 

En el interior, la casa está divida en distintos niveles y por zonas de colores, teniendo cada uno una función determinada. Según los responsables de LEGO, los lugares en los que predomina el rojo están pensados para una “creatividad espontánea y la construcción libre”, las de color verde se destinan a las “actividades sociales” y a “jugar con tus propios personajes e historias”, la azul “pone tus habilidades cognitivas a prueba” y el amarillo simboliza los espacios donde poder “jugar con las emociones”.

Dinosaurios gigantes, una cascada hecha a base de bricks, ciudades enteras o un castillo de princesas en lo alto de una montaña decoran el espacio y son algunas de las grandes creaciones repartidas por las galerías y que han sido creadas por los Master LEGO builders (constructores maestros de LEGO) de todas partes del mundo para la ocasión. La más espectacular de todas es sin duda el “Árbol de la creatividad”, un árbol gigante construido con más de 6 millones de piezas que asciende desde la primera hasta la última planta.

 

El "Árbol de la creatividad" ha sido creado por los Master Lego Builders con más de 6 millones de piezas. Foto: Iwan Baan
El “Árbol de la creatividad” ha sido creado por los Master Lego Builders con más de 6 millones de piezas. Foto: Iwan Baan

 

Los visitantes pueden jugar con los bricks en la primera y la segunda planta, pero el tesoro mejor guardado en esta casa se encuentra en el sótano. La “cámara acorazada de LEGO” (LEGO Vault) es una planta un tanto lúgubre que reúne un archivo visual de las primeras ediciones de los juegos de LEGO, un espacio donde los niños pueden descubrir los orígenes de la marca que se encuentra detrás de sus creaciones y los no tan pequeños recordarán con nostalgia su primer set de LEGO y sus primeras construcciones.

En la LEGO Vault se encierran las primeras ediciones de los juegos de la marca, un lugar para la nostalgia. Foto: Iwan Baan
En la LEGO Vault se encierran las primeras ediciones de los juegos de la marca, un lugar para la nostalgia. Foto: Iwan Baan

 

En esta casa incluso el restaurante es especial. La LEGO House cuenta con una oferta gastronómica muy saludable y, como no podía ser de otra forma, incluso a la comida se le da forma antes de servirla. Presentada en boles cuadrangulares sobre unas bandejas hechas a base de piezas de LEGO, los pedidos se recogen en una cinta. Después de comer no se olvide de salir a la terraza y maravillarse con las escaleras de bloques en las que podrá sentarse mientras los más pequeños juegan con sus creaciones.

Si le ha llegado la nostalgia de golpe y no puede esperar más para visitar la LEGO House, la entrada al espacio cuesta 199DKK (alrededor de 27€) para niños y adultos (el ticket es gratuito para los niños menores de 2 años) y pueden comprarse en la página web con antelación. Una vez presentada la entrada, le darán una pulsera con la que poder acceder a todas las zonas de la casa. Además, puede escanear la pulsera en todas las plantas para guardar sus construcciones y poder verlas al día siguiente en la app de LEGO House. Qué mejor recuerdo que el que se construye usted mismo.