Isla Pancha, el primer faro de España convertido en hotel

¿Le fascinan las experiencias únicas y singulares? ¿Le gustaría dormir acunado por el golpeteo de las olas del Cántabrico y con todas las comodidades a su alcance? ¿Ha soñado alguna vez con despertarse y tener el mar frente a sí, solo para usted, en un entorno espectacular? ¿Le gustó leer “El faro del fin del mundo” de Julio Verne? Si ha respondido afirmativamente al menos a tres de estas preguntas, hay un lugar que le espera. Es el faro de Isla Pancha, en el límite geográfico de Ribadeo, donde se acaba Galicia y comienza a asomarse Asturias.

 

faro de isla pancha

Se trata del primer faro reconvertido en hotel gracias al plan Faros de España, con el que el organismo estatal Puertos del Estado quiere crear una red de faros singulares con uso hotelero, tal y como ya se ha hecho en otros países del mundo, entre ellos Irlanda, Reino Unido, Sudáfrica, Estados Unidos, Chile, Croacia, Italia, Suecia, Finlandia, Alemania o Noruega.

El faro de Isla Pancha no puede tener mejor ubicación. Situado en la capital comarcal de la mariña lucense oriental, está adherido a una costa de gran atractivo, en la cual, en menos de 20 kilómetros, se ubican, de oeste a este, la célebre playa de las Catedrales, el pueblo marinero de Rinlo, un antiguo cargadero de mineral hoy rehabilitado, el castillo de San Damián, el pueblo de Ribadeo, las localidades asturianas de Castropol y Figueras, en la misma ría, y el bellísimo pueblo asturiano de Tapia de Casariego, todo ello flanqueado por hermosas rutas costeras.

El primer faro de España convertido en hotel

Cambio de función

El viejo faro de Isla Pancha, levantado en 1857, ha cambiado su ancestral función por la de un resplandeciente hotel de lujo con dos únicas suites que no han modificado, por supuesto, la estructura arquitectónica del faro, ya que ni siquiera se han podido habilitar nuevas ventanas.

Cada uno de los dos apartamentos de lujo que ahora acoge el faro de Isla Pancha tiene una zona ajardinada individualizada y capacidad para cuatro personas y su decoración e instalaciones han sido cuidadas al máximo para proporcionar calidez y confortabilidad al viajero. Cada alojamiento tiene dos estancias: un dormitorio doble y un salón con un sofá cama doble, además de un baño amplio y una cocina americana totalmente equipada. Y un paisaje de ensueño.

La vieja construcción del faro de Isla Pancha consta de un edificio de planta cuadrada y 128 metros cuadrados de superficie, en cuyo centro se levanta una torre también cuadrada de 3,5 metros de lado y 6,7 de atura, rematada por un balconcillo de hierro forjado y un pequeño torreón octogonal que soporta la linterna de cristales planos. Hay que recordar que su primer encendido tuvo lugar el 30 de diciembre de 1860 y proporcionaba luz fija roja con un alcance de 9 millas naúticas. Su actividad como guía de marineros duró hasta 1983, cuando un nuevo faro, consistente en una torre aislada y con alcance de 21 millas náuticas, le relevó de sus funciones.

Faro de isla pancha hotel

Batir de las olas

De hecho, desde que perdió su cometido original, el acceso al faro de Isla Pancha se cerró al público por razones de seguridad. Estuvo inaccesible hasta 2013, año en que José Luis Braña, concesionario actual del faro, comenzó las labores de rehabilitación para adecuarlo a uso hotelero. Ahora, los que optan por alojarse aquí no sólo gozan del idílico y espectacular paisaje de este fragmento del Cantábrico, con el continuo batir de las olas rompiendo contra las rocas, sino que pueden disfrutar del avistamiento de aves, ya que la Ría de Ribadeo es uno de los lugares preferentes de paso y parada para gran número de aves que llegan del norte de Europa.

primer faro de España convertido en hotel

Con el plan Faros de España, el Gobierno pretende poner en valor los enclaves donde se hallan estas singulares edificaciones y convertirlas en instrumentos dinamizadores del turismo, al tiempo que se garantiza su conservación y mantenimiento, una vez que las viviendas de sus operarios han ido quedando en desuso por la automatización del servicio.

Aunque se está valorando y tramitando una decena de proyectos para usos hoteleros similares al de Isla Pancha, de los 187 faros existentes en España, medio centenar ya están siendo utilizados para usos alternativos, como centros de interpretación de la naturaleza, salas de exposiciones, etcétera. Siete faros, además, están catalogados con valor patrimonial y en otros 130 se han reconocido valores culturales excepcionales.

Otros faros en marcha

Los faros de Punta Cumplida, en la isla canaria de La Palma; Trafalgar, en la provincia de Cádiz;  Corrubedo, Cabo Villano, Punta Nariga y Punta Insúa, en la provicia de A Coruña, y El Pescador en Santoña (Cantabria) son las próximas instalaciones que se abrirán al público como alojamiento turístico una vez que el Consejo de Ministros les dé luz verde si acreditan el cumplimiento de las estrictas condiciones de protección del patrimonio arquitectónico a las que están sujetas. “No queremos privatizarlos, queremos faros abiertos al uso de la sociedad”, destaca el presidente de Puertos del Estado, José Llorca.

Uno de los últimos proyectos que han pasado el trámite del Consejo de Ministros es el faro de Cudillero, situado a una distancia inferior a 100 metros del borde del mar. Fue inaugurado el 1 de agosto de 1858 y es un edificio de planta rectangular en una sola planta con una torre octogonal adosada.

ACERCA DE Pilar Ortega

Pilar Ortega
Nací en Madrid un 8 de marzo y prácticamente desde entonces tengo un libro entre las manos. Me licencié en Periodismo y mi trayectoria profesional se ha desarrollado casi siempre en las secciones de Cultura de periódicos nacionales: “El Mundo”, “La Razón” y “Ya”. Ahora colaboro como “freelance" con diversas publicaciones y también he puesto en marcha un proyecto que enlaza los viajes con la literatura. Soy autora de varias guías publicadas por la editorial Anaya Touring con las que me sumergí en países tan interesantes como Ecuador, Bolivia o Costa Rica. www.viajesynombres.com es mi aventura más personal.