Hotel Mercer Barcelona: cocina catalana y orgullosa de serlo

Sí, Barcelona es la capital del cosmopolitismo español, pero también está desarrollando una interesante ola gastronómica que apuesta fieramente por su cocina, en una versión actualizada, y sobre la base de los excelentes productos de la mar, la huerta y la granja catalanas. Es por lo que ha apostado para sus restaurantes el Hotel Mercer Barcelona, que acaba de fichar a dos prometedores chefs: Harry Wieding, Cocinero Joven del Año y dos soles Repsol, y su segundo de cocina, Marc Ramos. Ya nos estamos relamiendo….

 

Mercer Restaurante es el espacio donde Harry Wieding y Marc Ramos ejercen su cocina.
Mercer Restaurante es el espacio donde Harry Wieding y Marc Ramos ejercen su cocina.

 

Este hotel boutique de lujo, con cinco estrellas y considerado como monumento del Barrio Gótico, renueva su oferta gastronómica con estos dos cocineros, que se encargan de la oferta del Mercer Restaurante, así como una carta más informal, en la que conviven tapas tradicionales con otras tapas más personales del Wieding, en el gastrobar Le Bouchon. Juntos aspiran a colocar al hotel como un referente de excelencia culinaria en una ciudad donde el nivel, en este ámbito, crece cada día exponencialmente. Y el Hotel Mercer Barcelona se ha apuntado a esta tendencia.

Perfecto reflejo del espíritu de la villa, Harry Wieding no nació en Cataluña, sino en Alemania, pero allí se crio y formó. Fue un autodidacta de los buenos, de esos que aprendieron de la abuela y la madre, y desarrolló un profundo amor por la cocina catalana, ejercida a través de un estilo propio, delicado y honesto. Y eso implica también una intensa conexión con los proveedores locales; a Wieding le gusta tener cerca a sus payeses, ganaderos y pescadores de confianza. Y se nota en su cocina. Junto a él, en el restaurante Sant Pere del Bosc (donde el alemán obtuvo dos soles Repsol) trabajó los últimos cuatro años Marc Ramos. Entre cacerolas desde los 16 años, solo tiene 29 pero ya puede presumir de de haber trabajado en restaurantes catalanes de referencia como el Mas De Torrent (Pals, Girona) o Els Tinars (Llagostera). Juntos tienen un reto de lo más apasionante.

Una carta y dos menús

¿En qué consiste la oferta principal del restaurante gastronómico del hotel? Junto a una breve carta muy enfocada en la cocina del germano-catalán, hay dos menús degustación (Mercer, de 60 euros, y Festival, de 90 euros). Entre los platos de este duunvirato gastronómico, encontramos, por ejemplo, el crujiente de patata con huevo y jamón, la ensaladita de foie y pollo en escabeche, el penegal (un pescado de roca de la Costa Brava catalana) acompañado de crema de pan, ajos y piparra o maíz de huerto de Alella con requesón. Entre los postres, los golosos podemos ponerle un buen final a la experiencia con su soufflé de avellana con helado de vainilla o la cereza impregnada en anís.

La carta de vinos recoge unas 170 referencias procedentes de las principales regiones productoras del mundo, como Francia, Italia, Alemania, Hungría, Portugal, Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica. Sin embargo, el protagonismo es para las bodegas españolas, con los caldos catalanes por bandera con sus principales denominaciones (Priorat, Penedès, Montsant, los tintos de Terra Alta y la Conca de Barberà, los blancos de Alella y el Empordà). Por supuesto, no puede faltar una buena carta de cavas blancos y rosados.

El gastrobar, la alternativa informal

 

Le Bouchone es el gastrobar, con una oferta más casual e igualmente sabrosa. Imagen de la web del hotel.
Le Bouchone es el gastrobar, con una oferta más casual e igualmente sabrosa. Imagen de la web del hotel.

 

Este festín es el que se puede disfrutar en el restaurante principal del restaurante Mercer, un luminoso espacio que engloba diferentes elementos históricos como parte de la muralla de la antigua Barcino romana o frescos medievales, integrados en una innovadora arquitectura actual. Si preferimos un entorno y una carta más informal, entonces podemos acudir a Le Bouchon, el gastrobar del hotel, del que también se encargan Harry Wieding y Marc Ramos. En su carta hay tapas de siempre, clásicos como la ensaladilla rusa, las patatas bravas o los calamares a la andaluza, aunque también ofrecen otras más originales, de creación propia,  como su “Recuit de Drap” con anchoa del Cantábrico o el huevo con espárragos, azafrán y huevas de arenque ahumado. Enamorados como son del producto catalán, no hay que perderse el apartado de platos basados en productos frescos del mar, donde hay berberechos, mejillones, pulpo, bacalao y otros frutos mediterráneos. Todo ello, con una cocina de horario ininterrumpido de 12:30 a 23:00 horas y de lunes a domingo. Los dos cocineros también se encargan del resto de servicios culinarios del Hotel Mercer Barcelona, que engloban también al al Hall Bar y a la azotea.

Nos están entrando ganas, desde luego, de hacernos una escapada y recalar en el Hotel Mercer Barcelona. Situado en el siempre vibrante Barrio Gótico, ocupa un edificio de gran valor histórico de cuya restauración se ocupó el equipo del arquitecto Rafael Moneo. Se respetaron las antiguas murallas romanas que lo rodean, así como los frescos originales de su sala privada. Estos tesoros del pasado se integran perfectamente con el diseño contemporáneo, sobrio y elegante, que caracteriza al hotel. Sus 28 habitaciones y suites, distribuidas en tres pisos, nos permiten vivir Barcelona con lujo, sofisticación y una apuesta gastronómica muy especial.

Guardar

Guardar