Fujian, puerta de entrada por mar a la Ruta de la Seda de China

Fujian, en el litoral sureste de China, tiene la fama de ser el “corredor de montañas exuberantes”, así como “la puerta de entrada” a la Ruta de la Seda Marítima. Sus encantos son numerosos: las terrazas de arroz de Youxi, el monte majestuoso Wuyi, la isla tranquila de Gulangyu o los impresionantes tulou, construcciones comunitarias a modo de fortaleza erigidas hace más de 500 años. Además, esta provincia ha jugado desde la antigüedad un papel trascendental en la historia y el comercio de China. Aprovechamos que recientemente esta provincia se ha presentado en Madrid a cargo de su Departamento de Cultura y Turismo, para explorar lo que ofrece y tienta al viajero que busca una China distinta y fuera de los circuitos turísticos habituales.

 

Sobrios y majestuosos, los diseños de los tulou de Fujian son muy variados. Los circulares son los que más llaman la atención.
Sobrios y majestuosos, los diseños de los tulou de Fujian son muy variados. Los circulares son los que más llaman la atención.

Fujian es la renombrada tierra natal de los chinos de ultramar y compatriotas de Taiwan, y al mismo tiempo un tradicional puerto abierto al comercio exterior. Fuzhou, la capital provincial, es un centro de transporte para destinos como la ciudad de Quanzhou, que por su parte fue uno de los puertos más importantes en la historia de China. Parece que fue visitada por Marco Polo y ofrece templos, una encantadora ciudad antigua y un museo marítimo. Las rutas turísticas selectas de Fujian son conocidas como la ruta de felicidad, porque el nombre de la provincia significa felicidad.

Mucho que ofrecer

Famosa por sus montes, ya que es una de las regiones más montañosas del país (aproximadamente, el 66% de su superficie está cubierta por bosques). De entre sus muchas cumbres es imprescindible destacar el monte Wuyi, tanto por su belleza como por su riqueza en fauna y flora. También la isla de Xiamen, en el sureste de la provincia, que es una de las ciudades portuarias más bellas de China. Sus calles, donde sopla la brisa del mar, tienen un encanto especial que cautiva a sus visitantes. De entre sus muchos atractivos, destacan el templo budista de Nanputuo y la fortaleza de Hulishan. La Universidad de Xiamen destaca no solo por ser una de las mejores universidades del país sino por tener uno de los campus más bellos.

Fujian también tiene fama en la artesanía tradicional, con 21 proyectos, el mayor número, inscritos en el primer catálogo de Revitalización de la Artesanía Tradicional Nacional, tales como la Escultura en Piedra de Shoushan, la Escultura en Madera de Putian, la Escultura en Piedra de Huian, la porcelana de Dehua, entre otros.

Y es el pueblo natal de muchos artistas de pintura y caligrafía, presentando una variedad de formas de pintura, tales como Pintura de Laca, Pintura en Papel con hilos de Yongchun, Pintura de Estampación en Madera de Zhangzhou, etc.

La provincia de Fujian dispone de tres patrimonios culturales mundiales: Montaña Wuyi, Tulou de Fujian e Isla Gulangyu. Y cuenta con siete proyectos inscritos en la lista de Patrimonios Culturales Inmateriales de la UNESCO y es la única provincia china en ganar el Gran Slam en las tres series de la protección internacional del patrimonio cultural inmaterial. Hay un total de 130 proyectos representativos del patrimonio cultural inmaterial nacional y 143 herederos representativos del patrimonio cultural inmaterial nacional.

Como Patrimonio Cultural y Natural del Mundo, la Montaña Wuyi, que se sitúa en el norte de Fujian, tiene la fama de ser el paisaje más representativo del sureste de China por sus aguas cristalinas y las rocas rojas.

Por su parte, Tulou de Fujian, Patrimonio Mundial en este caso Cultural (desde 2008), es una maravilla singular en la vivienda civil del mundo. Su mayor característica consiste en conservar la cultura tradicional familiar de la antigua China de convivencia y armonía entre la familia.

Y la isla de Gulangyu es el lugar ideal para escapar del ajetreo y el tráfico de la ciudad, pues aquí parece que el tiempo se detenga. Es famosa por su belleza natural, su arquitectura colonial y por la gran cantidad de pianos y órganos que alberga. Para unas vistas espectaculares, el mejor lugar es la Roca del Rayo de Sol, el punto más alto de Gulangyu.