Escapada a Marrakech: apunta estas recomendaciones

Concéntrate y toma buena nota de nuestros lugares favoritos de Marrakech para disfrutar de la ciudad este otoño

Foto: Oficina Nacional Marroquí de Turismo

Marrakech en otoño e invierno es una apuesta segura para quien busque escapar de la languidez del sol que casi no calienta en el viejo continente, incluida nuestra querida España. Empaparnos de vitamina D y con temperaturas diurnas que siguen rondando los 20 grados centígrados parecen ser unos primeros buenos alicientes para plantarnos en Marrakech a dos horas de vuelo. Además, con un poco de suerte, el telón de fondo de la ciudad, las montañas del Atlas, estará salpicado de una capa de nieve, lo que dará un toque de espíritu invernal a esta cálida escapada. Ahora bien, dónde alojarse y dónde disfrutar de la cocina local, para aprovechar al máximo la temporada baja en esta vibrante ciudad. Apunta estas recomendaciones.

Le Palais Ronsard, Relais & Châteaux 5*

Enclavado en el corazón de la Palmeraie, el Palais Ronsard ha sido concebido como un destino de bienestar.

Con 28 suites (incluyendo 6 apartamentos individuales, todos con piscina climatizada), el lugar aporta una nueva dimensión a Marrakech, convirtiéndose en un refugio con apariencia de jardín secreto, situado frente a la naturaleza y las montañas del Atlas.

El restaurante revisa cuidadosamente lo mejor de la cocina marroquí, con un toque de influencias mediterráneas e influencias internacionales, suministrada por su propio huerto y dirigida con maestría por el chef con estrella Xavier Mathieu. Sin olvidar todos los espacios dedicados al bienestar: una sala de fitness, un spa, una sauna y un hammam.

El Palais Ronsard brilla por su atención a los detalles. Diseñado íntegramente por los mejores artesanos marroquíes y europeos, cada pieza de mobiliario y cada espacio del jardín han sido elaborados especialmente para el lugar, prueba irrefutable de la pasión de sus creadores, Aram Ohanian y Adriana Ohanian Karembeu, por el saber hacer artesanal y el arte de vivir en Marrakech.

RESTAURANTES:

Bô Zin

Saliendo de la ciudad de Marrakech, a 3,5 kilómetros por la carretera del valle l’Ourika, aparece el restaurante Bô Zin, como en medio de la nada.

Situado por tanto a las puertas de Marrakech, este restaurante es una de las direcciones más festivas de la ciudad que se ha convertido rápidamente en un punto de encuentro. Los muros ocres del recinto dan al lugar un carácter misterioso, el de un establecimiento protegido de las miradas que se despierta en la noche.

Un lugar ideal para cenas
Croquetas de trigo sarraceno y quinoa con salsa de limón yuzu y cacahuetes

Podrá disfrutar de platos asiáticos y cócteles creativos, todo ello en un ambiente silencioso en un jardín exótico. No dudes en levantarte de la mesa entre el plato principal y el postre para bailar al ritmo de la percusión que acompaña a los músicos de la noche.

Originalmente, una simple villa privada, ésta se amplió con los años para convertirse en la actualidad en el lugar de encuentro favorito de los visitantes nocturnos e iniciados de Marrakech.

Le Grand Café de La Poste

Verdadera institución desde los años 20 y cargado de la historia de la ciudad roja, Le Grand Café de la Poste pertenece al patrimonio de Marrakech. Situado en el moderno barrio de Guéliz, fuera de las murallas de la Medina, era a la vez un café de renombre y una oficina de correos. Se dice que Jacques Majorelle, sentado con el general Lyautey, habría hablado aquí durante horas sobre las luces y el esplendor de Marrakech…

Foto: © Pascal Montary
Foto: © Pascal Montary

Hoy en día, Le Grand Café de la Poste domina con orgullo la Place du 16 novembre. Es una de las direcciones imprescindibles de la ciudad de la ciudad y ha conservado su aspecto original: un espacio de vida de estilo marroquí con una auténtica ambiente de mosaicos, plantas verdes, cortinas, espejos y muebles de terciopelo…

Y a nivel cocina, pensado como una brasserie parisina, la carta del restaurante se compone de platos tradicionales franceses como ostras o el tartar de ternera, pero también grandes clásicos marroquíes. El chef trabaja en estrecha colaboración con productores locales para ofrecer a sus clientes platos sabrosos, de temporada y de calidad.

SAHBI SAHBI

Esta propuesta se trata de una nueva apertura prevista para principios de noviembre. SAHBI SAHBI, que significa «almas gemelas» en darija, va a ser más que un restaurante, va a ser un lugar de encuentro para cocina tradicional marroquí, dirigido exclusivamente por mujeres.

En Marruecos, la cocina suele ser un lugar oculto, mantenido como un secreto, que es el territorio de las DADAS, estas mujeres que transmiten sus recetas de generación en generación. Es con esta intención de compartir y transmitir, que los huéspedes son recibidos en SAHBI SAHBI, una noción que también se refleja en la configuración del propio local. Aquí se revela el secreto, la cocina se abre al comedor y se vive en su corazón: por primera vez, aquí se muestran el hacer y el saber hacer.

De este modo, podemos asistir al ballet de los cocineros, que elaboran, sirven y cuentan la historia de los platos tradicionales platos tradicionales como los numerosos tagines, la pastilla (pastel de hojaldre) y el inalterable cuscús que también se ofrece el viernes para el almuerzo en tres versiones diferentes según el cereal utilizado, el más inusual de los utilizados es el maíz. El equipo está compuesto por un sinfín de talentos, conocimientos regionales y escuelas de cocina. Un enfoque tan rico en ambiente como el crisol de sus habitantes.