Del brunch a las copas: planes para el Día de Reyes (sin niños) en Madrid

Bien porque no todos tenemos niños, porque están con la otra parte de la familia, o simplemente porque hay otras maneras de pasar este día -que no sea en casa con el “alboroto y jauría” tras la apertura de los regalos-, hemos preparado una serie de planes distintos para pasar la última gran jornada de las Fiestas Navideñas. Una antigua sala de cine equis, una exposición muy ilustrada o un rincón en Chamberí apto para “veggies” son algunos de los imprescindibles en ocio para pasar el Día de Reyes. Sin niños, sí.

 

Sala Equis es el nuevo espacio hedonista de Madrid dedicado al ocio y la cultura. Foto: cineytele.com
Sala Equis es el nuevo espacio hedonista de Madrid dedicado al ocio y la cultura. Foto: cineytele.com

 

Y es que enero y Madrid es un binomio infalible. Con motivo del nuevo año, entran en escena nuevas aperturas -en forma de “lo más en locales”- que bien merecen entrar en la lista de imperdibles para este recién inaugurado 2018. Algunos de ellos son ineludibles compromisos con el arte con exposiciones para los amantes del diseño gráfico y la ilustración; otros tiran del brunch como imán para servir la cocina más delicada ahora en un espacio con los aires decorativos propios de una confitería decimonónica; u otros son un regreso nostálgico al pasado desde una antigua sala de cine “equis” en que cada cual despejará la incógnita como quiera, ya sea mediante un cóctel o disfrutando de algún concierto en acústico.

Empezar por el brunch en un “veggie”

Que la zona alrededor de la calle Ponzano es un valor en alza dentro de la oferta gastronómica capitalina no es algo nuevo. Pero lo que sí es más reciente es que estén surgiendo desde hace algunos meses locales de espíritu “veggie”. Uno de ellos es Elektra Madrid. Un coqueto recinto del barrio de Chamberí que con nombre de princesa griega tiene la intención de mimar a todos aquellos que buscan llevar una vida sana. Y su propuesta para tomar el brunch durante el fin de semana se convierte en una buena forma de arrancar la jornada. Además durante este mes de enero inauguran su primera exposición fotográfica en el local, a cargo del fotógrafo Ramón Rico.

Su decoración nos hace sentirnos como en un loft neoyorquino lo que invita aún más a disfrutar de esta comida situada a medio camino entre el desayuno y el almuerzo tan neoyorkina. Con un precio medio de 19 euros, su propuesta -comandada por Emilio Salas-, va desde los imprescindibles huevos benedict hasta una amplia oferta de tostadas, pasando por sus zumos naturales y una singular carta de cavas y espumosos.

Arrancamos el Día de Reyes con un buen brunch en Elektra. Foto: Elektra
Arrancamos el Día de Reyes con un buen brunch en Elektra Madrid. Foto: Elektra Madrid

Para un regalo de Reyes “arty”… una Pop Up 

Si está pensando en organizar entre otros regalos, un buen fichaje en arte para el 6 de enero… le proponemos esta tienda Pop Up navideña de arte ilustrado. Organiza Gunter Gallery, la galería pionera de venta online en España, pone el mundo de la ilustración como su gran protagonista.

Expone 60 obras que van desde las serigrafías a los fotograbados pasando por el diseño digital. Entre otros artistas que participan en la muestra encontramos a Coco Daved, Gonzalo Muiño, Ricardo Cavolo o BoaMistura. La exposición y venta la encontramos hasta el próximo día 5 de enero en el Espacio Ephimera (calle Sandoval, 3). Para un regalo de Reyes original y que se revalorice… ¡ya lo sabe!

Algunas de las obras a la venta. Foto: Gunter Gallery
Algunas de las obras a la venta. Foto: Gunter Gallery

Comer en un obrador decimonónico reinventado

Muy cerca de la Puerta del Sol ha abierto sus puertas durante el pasado mes de diciembre este nuevo concepto dentro de la escena gastro de la capital. Mantequilla, agua y harina. Son los tres ingredientes básicos para elaborar la masa del hojaldre. Y son las premisas del concepto Hojaldrería, un restaurante situado en el número 8 de la calle Virgen de los Peligros, que albergó durante casi 100 años la Mantequería Ribas y Alba.

Fachada de Hojaldrería
Fachada de Hojaldrería. Foto: Hojaldrería

 

La fachada antigua de madera y mármol de este establecimiento nos transporta a los locales del Madrid decimonónico. También mantiene los techos, mármoles y molduras interiores originales. Y bajo esa pátina lustrosa del pasado, todo gira en torno a los ingredientes de la susodicha masa. Así, los techos de la antigua mantequería en tonos verdosos simulan el agua;  los sofás y las sillas tienen el color de la mantequilla; las paredes del blanco de la harina están rematadas en la parte alta con espejos para reflejar y potenciar aún más el techo original.

Detrás de este nuevo local se encuentra el ideólogo Mario Bonet, el “padre” también de Sala de Despiece y de Muta; dos “referentes gastro” de Madrid. Y con paciencia y buena mano está a cargo del hojaldre Estela Gutiérrez Fernández, descendiente de una familia pastelera de Cantabria (Pastelería Pedro, de Cabezón de la Sal). Y para hacer realidad el concepto decorativo Bonet se ha valido de Paco Pocovi, reputado profesional de la industria de la moda y el interiorismo, y de la pasión del fotógrafo Javier Salas.

La propuesta gastronómica va desde desayunos y meriendas hasta tomar algo como comida o cena con una carta de productos dulces y salados. El hojaldre tiene esa doble posibilidad. “La delicadeza del buen hojaldre sirve como un alambre con el cual mantener el equilibrio entre lo dulce y lo salado”, cuenta Javier Bonet. Así, el hojaldre es el producto estrella y marca de la casa.

Pero también preparan una variada propuesta de productos para llevar o degustar a lo largo de todo el día, como su propia versión del su versión del Solomillo Wellington, el Wellington Burger, un plato pensado para compartir y que es la estrella (salada) del lugar. En aircrewlifestyle nos hemos hecho fans. Y en dulces, prepárese para un helado de leche de cabra, el cremoso de pistacho y fresas al vapor o el de chocolate y toffee de café, si no le tienta más la tartaleta de chocolate blanco, frambuesas frescas y en sorberte.

Revivir y revalorizar el poder del hojaldre a través de las manos de Estela Gutiérrez. Foto: Hojaldrería
Revivir y revalorizar el poder del hojaldre a través de las manos de Estela Gutiérrez. Foto: Hojaldrería

La penúltima copa del Día de Reyes… en un antiguo cine X

Este nuevo local tiene todos los ingredientes para atraer la atención. Dos años después de cerrar el que fuera el último cine X que quedaba en Madrid, ha reabierto sus puertas reconvertido en un espacio hedonista dedicado al ocio y la cultura. El nombre escogido no podía ser otro que el de “Sala Equis”.

Los colores originales del local -entre crema, rosa asalmonado y verde azulado- son el hilo conductor del ambiente del local. Foto: Sala Equis
Los colores originales del local -entre crema, rosa asalmonado y verde azulado- son el hilo conductor del ambiente. Foto: Sala Equis

 

El cine Duque de Alba, muy cerca del Rastro y de Tirso de Molina, se dedicó durante más de siete décadas a proyectar películas, primero convencionales y en sus últimos años porno. Pues bien, en este espacio de 700 metros cuadrados se ha inaugurado a primeros de diciembre la nueva aventura empresarial de los promotores del anejo, y ya exitoso, El Imparcial, un espacio de debate y oferta cultual sito en la antigua redacción de principios del siglo XX del periódico liberal El Imparcial. La finalidad en su último proyecto es la misma: rescatar el uso de esta sala construida durante la II República para darle una nueva vida que dé respuesta a las nuevas tendencias en ocio de la capital.

Así, la rebautizada Sala Equis ofrece ya cine, conciertos, gastronomía y actividades siempre relacionadas con la cultura y el ocio no convencional. A nivel cine, prepara ciclos temáticos como reposiciones que corren a cargo de Sunset Cinema (una factoría de experiencias cinematográficas “pop up”).

El establecimiento consta de varios espacios: una terraza en el callejón de entrada en la que se ubican diversas mesas bajas; la Sala Plaza con un gran lucernario con una barra donde pedir algo de picar y beber, zona de gradas con cojines y zonas con sillones, hamacas  y columpios. Y, por supuesto, su célebre sala de cine. Todo ambientado retro con detalles Mid-Century respetando las paredes y estructuras arquitectónicas originales viejas, sus butacas rojas y solados hidráulicos de la sala de cine. Los artífices de esta reconversión han sido los arquitectos de Plantea Estudio.

Foto: Barra, sillones y columpios en la gran Sala Plaza. Foto: Lucía M.