El camino de Shikoku: el primer día del resto de su vida

El camino de Shikoku es una explosión de sentimientos. Los peregrinos deben recorrer 1200 kilómetros para tratar de encontrarse a uno mismo en una isla plagada de tradición, historia y paisajes impresionantes. Solamente los más atrevidos conseguirán superar este reto que cada año atrae a más personas. La isla de Shikoku está situada en el sur de Japón y es característica por ser la más tradicional de todas y por ser un lugar donde se respira espiritualidad.

 

Peregrinos haciendo el camino. Foto: ©Yasufumi Nishi ©JNTO.
Peregrinos haciendo el camino. Foto: ©Yasufumi Nishi ©JNTO.

 

Rodeados de parajes impresionantes, naturaleza, mar, montaña y sobre todo cultura el Camino de Shikoku (conocido también como Shikoku Hero) transcurre a lo largo de 1.2000 kilómetros y recorre un itinerario de 88 templos en total. Cuenta la tradición que el monje budista Kükai (Kobo – Daishi 774 – 835) inició el trayecto, ordenando en muchos casos la construcción de nuevos templos y en otros la reparación de los mismos. Kükai todavía es considerado en la actualidad uno de los grandes genios de Japón y son numerosas las personas que piden deseos a su persona. Otra de las narraciones cuenta que Emon Saburo, un peregrino, comenzó a recorrer la ruta en busca del monje Kükai para disculparse ante él por haberle negado limosna cuando éste iba caracterizado de religioso ambulante.

Sea como fuere, lo cierto es que son más de 100.000 personas las que anualmente se atreven a conquistar las tierras japonesas y adentrarse en un espectáculo de paisajes y cultura. Muchas de ellas recorren las distancias a pie para deleitarse en primera persona, mientras que otros visitantes prefieren realizar el trayecto en bicicleta, autobús o coche invadidos por los numerosos atractivos que ofrenda el recorrido, entre ellos la espiritualidad. Y aunque cada persona tiene sus motivos propios para realizar el largo viaje a través de la ‘isla espiritual’, muchos de los caminantes no lo hacen por motivos meramente religiosos, al igual que ocurre en el Camino de Santiago. Hay peregrinos que se adentran en la aventura para olvidarse del estrés y liberar tensiones, o dicho sea de paso, para liberear pasiones; otros buscan acercarse a su “Yo – interior”; y son numerosos los que no tienen más motivación que disfrutar, regocijarse y conocer a personas de otras nacionalidades mientras disfruta del paisaje superlativo a su paso.

Una de las características del trayecto es dejarse llevar por la ‘Osettai’ japonesa

Pero es cierto que la espiritualidad y la naturaleza son solamente pequeños detalles que marcan este impresionante viaje que puede cambiar una vida. Dejarse llevar por la denominada ‘Osettai’ es otra de las características de este viaje inigualable. La hospitalidad de los japoneses llevada al límite. No sólo ofrecen a los peregrinos vegetales y frutas frescas o diversas delicias para el paladar características de la región, muchos de ellos también invitan a los viandantes a hospedarse en sus casas particulares si no encuentran un lugar donde pernoctar.

 

Templo de Ishite del Camino de Shikoku
Templo de Ishite del Camino de Shikoku.

 

Aunque no hay que hacer el camino de una vez y el recorrido puede dividirse en diferentes momentos de la vida, todas las etapas, un total de cuatro, finalizan en un templo y quedan sellados en un libro (Nokyocho) de una dimensión sensacional, lleno de color y magnetismo que los peregrinos deben portar siempre consigo.

Para completar el recorrido a pie se requieren de media 50 días en total si conseguimos andar unas 8 horas diarias. Ocho intensas horas en las que Shikoku nos invita a deleitarnos con la tradición de los templos con más de 1000 años de historia, a gozar con las impresionantes puestas de sol de cara al mar desde lo alto de la montaña, a encandilarnos con la hospitalidad y generosidad de los nativos o a disfrutar de los maravillosos manjares típicos de la zona.

88 templos, 50 días y más de 1.200 kilómetros llenos de emoción, aventura, pasión y conciencia. ¿Se lo va a perder?

 

Un viaje a la 'isla espiritual' puede cambiar la vida
Ante el templo: momento para encontrarse a uno mismo.