BR-X1: Materiales de aviación y exquisitez suiza

Si hay una ciencia y una técnica que inspiren a la relojera suiza Bell & Ross, ya lo saben, esa es la aviación. Y su línea BR-X1 tal vez sea la mejor prueba de ello. Cronógrafos excepcionales, tan hermosos como precisos, que se revisten de materiales de alta tecnología empleados en aviones, pensados para resistir tensiones extremas. Son la piel de modelos tan tentadores como el BR-X1 Skeleton Chronograph Carbone Forgé®, una pieza dentro de una colección donde los materiales y la tecnología cobran el máximo protagonismo. BR-X1: Materiales de aviación y exquisitez suiza. Para usted.

 

BR-X1 Skeleton Chronograph Carbone Forgé: Una joya forjada con materiales aeronáuticos.
BR-X1 Skeleton Chronograph Carbone Forgé: Una joya forjada con materiales aeronáuticos.

 

Diciembre es el último mes del año y hemos querido celebrarlo por todo lo alto. Por eso, en Hispaviación contamos con un brillante análisis sobre los materiales compuestos en la aviación . Y dedicamos especial atención al Carbone Forgé®, un material que se obtiene a partir de un proceso de conversión único y patentado. Esta tecnología se sustenta, básicamente, en la comprensión de fibras de carbono dentro de un molde de acero, a alta temperatura, con una resina termo endurecible. Como nos explica nuestro experto ingeniero, Javier Sánchez-Horneros Pérez,  esto permite obtener una pieza al máximo de su capacidad de desarrollo de propiedades mecánicas, con una enorme resistencia a los arañazos y una considerable reducción de fricción. ¿Se les ocurre mejor envoltorio para su reloj? A los expertos de Bell & Ross tampoco.

El empleo de este material en el BR-X1 Skeleton Chronograph Carbone Forgé® permite disfrutar a su propietario de una pieza irreductible, pensada para durar y durar. Los ingenieros de la firma suiza, ante todo relojeros, han cuidado con detalle las fibras de carbono y la composición de la resina para garantizar la obtención de una caja hermética no porosa, en un solo bloque y con el típico color negro de estas fibras. Su jaspeado es único, y depende de la forma en que éstas se entrelazan. Además, su acabado mate proporciona  solo una excepcional legibilidad, sino también una textura suave al tacto.

Un reloj para la eternidad
Pero la belleza, a veces, peca de ser frágil. Y, como ejecutores de una pieza inspirada en la aviación, era una concesión impensable para Bell & Ross. Por ello, el Carbone Forgé® no es el único material aeronáutico en el que se inspiran. Por ejemplo, el caucho y la cerámica también son recurrentes en esta colección. Ambos sirven para diseñar piezas como escudos térmicos o las narices de los cohetes, que sufren procesos corrosivos de altísima potencia. En el caso de la línea BR-X1, sirven de recubrimiento para que ni los golpes del hombre, ni del tiempo, afecten a nuestra pieza. Ambos materiales también se combinan en los botones que accionan el cronógrafo, tan sensible que pueden manipularse incluso con guantes.

 

explosion

 

Analizando la colección BR-X1 también podemos hablar un poco más de un material que también es recurrente en la aviación. Nos referimos al titanio, la mitad de denso que el acero y con muchas ventajas sobre este, como una mayor resistencia a la corrosión y a la fatiga. Para Bell & Ross es indispensable. El fondo del BR-X1 Carbone Forgé®, por ejemplo, se hace con titanio de grado 5, que se enriquece con vanadio y aluminio. ¿El resultado? Un reloj que pesa un cuarenta por ciento menos que el acero y resulta hasta un sesenta por ciento más duradero. Está dotado además de un movimiento esqueletizado que aúna potencia y ligereza. Y su diseño en forma de X en el puente superior en color negro le da su identidad: esa letra es el nombre en código para los proyectos experimentales de la NASA, que sirve para dar nombre al BR-X1.

El cronógrafo BR-X1 Carbone Forgé®, con su caja de materiales diferentes, es una bella pieza de relojería bajo la cual duerme la más vanguardista tecnología aeronáutica y espacial.

La vie en rose: BR-X1 Skeleton Chronograph Rose Gold & Ceramic

 

BR-X1 Skeleton Chronograph Rose Gold & Ceramic: exquisitez con rubíes.
BR-X1 Skeleton Chronograph Rose Gold & Ceramic: exquisitez con rubíes.

 

Para los estetas traemos la exquisitez del BR-X1 Skeleton Chronograph Rose Gold & Ceramic, una edición de 99 ejemplares salpicado con 56 rubíes y una caja de 45 mm de diámetro. Revestido en oro rosa de 18 K pulido y satinado, sus botones conmutadores de cerámica con inserciones de caucho negras nos acercan al cronógrafo con la máxima elegancia. Su esfera presenta un cristal de zafiro de color gris. Tanto los índices como las agujas de horas y minutos, dorados, presentan inserciones de Superluminova® para consultar toda la información pese a la oscuridad. Cuenta con un segundero pequeño en las tres horas, un contador de treinta minutos en las nueve horas y fecha esqueletizada en las seis.  La escala taquimétrica se encuentra en el realce. Una pieza, sin duda, para los coleccionistas más enganchados a la joyería que no renuncian a las prestaciones tecnológicas y a los avanzados materiales que caracterizan la relojera suiza: orfebrería y aeronáutica, juntas en su muñeca.

BR-X1-Tourbillon Rose Gold y Titanium: y la tecnología se hizo joya

 

BR-X1-Tourbillon Rose Gold: Con diamantes o sin ellos, nos entusiasma.
BR-X1-Tourbillon Rose Gold: Con diamantes o sin ellos, nos entusiasma.

 

Si los BR-X1 proporcionan piezas de un diseño deportivo con una robustez y virilidad muy pronunciadas, Bell & Ross quería ir aún más allá y apostar por sumar todas estas características a la Haute Horlogerie. Y esta férrea voluntad es la que da forma y cuerpo al BR-X1-Tourbillon. Armonioso y perfectamente equipado, es un reloj que sobresale gracias al innovador diseño de su caja de 45 mm. Nos sentimos irremediablemente atraídos por la versión en oro rosa, aunque también se puede elegir en titanio de grado 5 y con diamantes en delicada talla baguette o sin ellos. Desde luego, el de titanio es la pieza más masculina y sobria, aunque el «fuselaje» de oro rosa es más sofisticado. Y todo ello, por supuesto, sin perder ni un ápice de las prestaciones tecnológicas de inspiración aeronáutica.

Pertenece a una nueva generación de cronógrafos tourbillon con esqueleto monopulsador. Al estar dotado de una rueda de columnas, ofrece una visualización de las horas y de los minutos en el centro para lograr una lectura tradicional del tiempo, así como de un indicador de reserva de marcha de 100 horas (4 días) en las nueve horas. Como es sumamente sofisticado, viene, asimismo, equipado con un contador de treinta minutos en las diez horas y un contador de sesenta segundos en las dos horas, muy útil para medir los tiempos cortos. El dispositivo se activa con una báscula de monopulsador (situada en las dos horas) que controla las funciones Start, Stop y Reset. Porque ante todo, este modelo es una pieza altamente fiable, un instrumento de trabajo con un diseño con una tirada de veinte piezas por versión. Si busca un capricho que impresione, no lo dude.

BR-X1: Materiales de aviación y exquisitez suiza. En este vídeo puedes apreciar la majestuosidad de estos relojes.