Baréin hunde un Boeing 747 para crear el mayor parque acuático del mundo

Baréin estrenará el próximo verano el parque temático submarino más grande del mundo. El plato fuerte para los buceadores será el Boeing 747 sumergido, una aeronave retirada y especialmente adaptada para que tenga un impacto positivo en la vida marina. Este parque acuático, con un total de 10 hectáreas y una profundidad de unos 20 metros, tendrá también arrecifes artificiales de coral, esculturas y la recreación de un mercado de perlas.

 

Boeing 747 bahrein
Un Boeing 747 será la atracción principal del parque acuático. Foto: © Autoridad de Turismo y Exhibiciones de Baréin (BREA).

 

1 de febrero de 2019,

Ubicado en la costa este del Golfo Pérsico, entre la costa de Arabia Saudita y Catar, el pequeño reino de Baréin siempre ha estado a la sombra de Dubái y Abu Dhabi a nivel turismo. No en cambio para el relativo al buceo, muy popular en la zona pues por la situación y el clima este archipiélago es un lugar ideal para la vida marina.

Ahora el país se encuentra en un gran momento. Está en auge potenciando su rico legado histórico -ejemplos son la fortificación Qal’at al-Bahrain, la mezquita de Al Khamis o el templo de Barbar-, su desierto con su curioso “árbol de la vida” que con 400 años sigue creciendo sin que se sepa de dónde saca el agua para vivir. Y sacando partido a su tradición de cultivo de perlas, además de por supuesto, por apostar más que nunca y a lo grande por su atractivo submarino. De ahí, este proyecto con el que Baréin pretende atraer todavía a más buceadores de todo el mundo.

Está destinando una inversión de más de 17.500 millones de dólares en nuevos hoteles, en un nuevo puerto deportivo -el parque acuático formará parte del desarrollo del puerto marítimo de Baréin- y una nueva terminal en su aeropuerto internacional. El país espera que la nueva terminal de pasajeros contribuya a fortalecer la llegada de vuelos internacionales y, por consiguiente, de más turistas. Gulf Air, la aerolínea de badera de Baréin, conecta Madrid y Barcelona con este destino vía Londres (Heathrow) o Atenas. Los vuelos desde Londres los opera en Boeing 787 Dreamliners y en una o dos frecuencias diarias según la temporada.

El parque submarino más grande del mundo, el último reclamo turístico del país

Este parque acuático, que espera inaugurar el próximo verano, estará ubicado al norte del país. Tendrá una superficie de 100.000 metros cuadrados y una profundidad de unos 20 metros y su atracción principal será uno de los míticos aviones “Jumbo”, un Boeing 747, sumergido.

Los buceadores también podrán acercarse hasta la réplica de una casa tradicional de los comerciantes de perlas de Bahréin, contemplar arrecifes de coral artificiales y otras esculturas fabricadas con material ecológico.

Junto con los aficionados al buceo, el proyecto tiene como objetivo atraer también a una mayor variedad de turistas interesados ​​en experiencias en el mar, así como a ecologistas marinos, estudiantes universitarios e investigadores, según explica la Autoridad de Turismo de Baréin.

Potenciar el ecosistema marino

Sus promotores, el Consejo Supremo para el Medio Ambiente y la Autoridad de Turismo y Exposiciones de Baréin (BTEA), señalan que esta iniciativa ha sido diseñada para tener un impacto positivo en la vida marina, pues promoverá el crecimiento de corales y servirá de hábitat para animales marinos, sobre todo de invertebrados como las ostras.

Con la etiqueta de “ecológico”, es un proyecto en el que se han realizado todos los esfuerzos para limitar la huella ambiental del avión y que, durante la fase de elección de la ubicación, implicó rigurosas investigaciones de campo para evitar lugares sensibles.

El Boeing 747

El aparato de setenta metros de largo se convertirá en el avión más grande que se haya sumergido. Se trata de una aeronave en desuso especialmente preparada y adaptada antes de ser introducida en el agua. Van a retirar todo tipo de potenciales contaminantes como cableados, sistemas hidráulicos, neumáticos y por supuesto, el combustible; así como todos los adhesivos, aislantes, plásticos, cauchos, productos químicos y otras sustancias tóxicas potenciales.

Otros aviones debajo del agua

El nuevo parque temático de Baréin es parte de una tendencia de atracciones turísticas submarinas. Ejemplos son el hotel submarino y el museo semisumergido Corolarium de Maldivas; o el museo submarino de Estados Unidos, frente a la costa de Florida, donde se puede explorar sorprendentes esculturas; y próximamente en Europa, en Noruega, donde se va a construir su primer restaurante bajo el agua.

Museo Coralarium creado por el artista Jason deCaires Taylor para homenajear la vida marina.
Museo Coralarium creado por el artista Jason deCaires Taylor para homenajear la vida marina.

 

De hecho, la iniciativa de Baréin de sumergir un avión comercial no es exactamente novedosa; ya existen otros jets convertidos en atracciones de buceo. El primero fue en EEUU donde hundieron un avión Boeing 727 frente a la costa de Miami en 1993. En Mermet Springs, Illinois, el 727 que apareció en la película de los años 90 “U.S. Marshals”, ahora se encuentra debajo del agua y forma parte de un popular destino de buceo. Otro avión de película es un Douglas DC-3 que se hundió ex profeso para el rodaje de la cinta “Inmersión letal” en Nassau, Bahamas.

Aviones como éste, un  son objeto de innumerables inmersiones hoy en día. Foto del fotógrafo y submarinista Frédéric Buyle.
Aviones como éste, un Douglas DC-3, son objeto de innumerables inmersiones hoy en día. Foto del fotógrafo y submarinista Frédéric Buyle.

 

En Canadá, los buceadores pueden explorar un Boeing 737 en el Canal Stuart cerca de Chemainus, Columbia Británica; y en Turquía se sumergió un Airbus frente a la costa del mar Egeo con el objetivo de convertirlo en un arrecife artificial.

Y luego están los pecios de aviones militares, que por distintas razones y circunstancias, terminaron sus días bajo el agua. Muchos de ellos de la II Guerra Mundial, como el caza Mitsubishi abatido en enero de 1942 en Papúa Nueva Guinea.

Un buceador inspecciona lo que queda de un caza Mitsubishi en aguas de Papúa.
Un buceador inspecciona lo que queda de un caza Mitsubishi en aguas de Papúa.