Aspen: el primer restaurante con terraza solárium de Madrid

Si eres un apasionado del esquí sabrás a lo que nos referimos. Cómo no adorar ese momento en el que uno disfruta de la calidez del astro rey desde el solárium… Ahora, muy cerca de la capital, en La Moraleja, podemos rememorar siempre que queramos esa sensación que nos dejan las estaciones de esquí, mejorada al compás de la gastronomía. Y es que Aspen, uno de los restaurantes más conocidos de esta exclusiva zona, acaba de inaugurar su terraza solárium, que presume de ser pionera en Madrid. Una nueva terraza de invierno para que el sol nos acaricie. Para que decirle adiós al buen tiempo sea un poco menos duro.

 

Aspen: todo el ambiente de la más famosa estación de esquí de Colorado.
Aspen: todo el ambiente de la más famosa estación de esquí de Colorado.

 

Este nuevo espacio al aire libre, que se sitúa en el nivel inferior del Aspen Bar, está orientado para poder disfrutar al máximo de los rayos solares y está inspirada, cómo no, en el ambiente único de las estaciones de esquí. No hay que olvidar que el propietario de este establecimiento es Miguel Arias, un profesional del deporte rey de la nieve, que ha querido trasladarnos hasta esa atmósfera cálida y acogedora. Para ello se han dispuesto unos cómodos sillones y sillas de madera, en tonos blancos y grises, para charlar y disfrutar con amigos y en horario ininterrumpido en cualquier época del año, incluso durante los meses más fríos.

Por supuesto, esta inauguración se disfrutará mejor al abrigo de los mejores platos del Aspen Bar, el espacio más informal de este restaurante pionero de La Moraleja. Disponen de una selección de tapas y raciones sencillas pero muy bien elaboradas, puro reflejo de la cocina de producto de este emblemático espacio. No faltan clásicos como la ensaladilla rusa, las patatas bravísimas con salsa casera (absténgase los cobardes del picante), las croquetas de jamón ibérico de bellota o de chipirones picantes, la tortilla española, los tacos  de merluza y los calamares a la andaluza. Si optamos por algo más fresco y sofisticado conviene pedir el sashimi de salmón o el tartar de atún rojo. Jesús Barreiro, el jefe de cocina, sabrá sorprendernos. Además, para beber tenemos a nuestra alcance los caldos de su cuidada bodega o un buen cóctel.

 

Nueva carta para saludar al frío
Desde luego, no es incompatible disfrutar de su nueva y bonita terraza solárium y del restaurante. Es más, les recomendamos que prueben la nueva carta de otoño de Aspen, donde el producto de temporada es el protagonista absoluto. Entre las novedades, destacan, dentro de los platos para compartir, las croquetas de sobrasada, la empanada gallega, las navajas con verduritas en tempura, el pulpo a la brasa con puré de patatas (sí, el pulpo no puede faltar en cualquier carta actual que se precie) y los mejillones con patatas fritas, todo un clásico de la cocina belga. Para combatir el frío, estrenan una reconfortante sopa de pescado o un más contundente arroz meloso con pescado de roca, almejas y gambas. Y también podemos decantarnos por unos canelones de foie y setas que son puro otoño. En el apartado carnívoro, tres incorporaciones para salivar: los callos con patatinas, el guiso de rabo de toro y los tacos de solomillo crujientes (y picantes, avisados quedan). Y si somos más de mar, démosle una oportunidad al rodaballo salvaje, el rapito de barriga negra con pisto de chipirón y al bacalao negro con verduritas y miso, que se suman al festín gastronómico de Aspen.

 

La tarta fina de manzana de Aspen: ese dulce objeto de deseo.
La tarta fina de manzana de Aspen: ese dulce objeto de deseo.

 

Por supuesto, los que ya conozcan y frecuenten Aspen no tienen que renunciar a sus platos favoritos y consolidados, como los pimientos de Guernika, el tumbet de verduras de la huerta, la merluza de pincho en salsa verde o romana, la ventresca de bonito, el pollo de corral ecológico a la brasa (en versión normal o para los amigos del pique) o la imprescindible hamburguesa. Y como no podría ser de otra manera, su postre más famoso, la apoteósica tarta fina de manzana, que debemos encargar al principio porque la receta del gran Francis García requiere de un tiempo de preparación. Porque todas las cosas buenas se hacen esperar, eso lo tenemos claro.