Arte y gastronomía en el Thyssen, plan para las noches veraniegas de Madrid

De entrante, una exposición de Monet y Boudin; de plato principal, buena cocina mediterránea tradicional; y de postre, disfrutar de una velada rozando las estrellas del cielo de Madrid. ¿Le parece buen plan? Pues esto es lo que ofrece el Museo Thyssen durante los meses de verano abriendo un verano más su restaurante “Mirador del Thyssen”.

 

La combinación de arte y buena mesa con vistas privilegiadas puede convertirse en una velada perfecta.
La combinación de arte y buena mesa con vistas privilegiadas puede convertirse en una velada perfecta.

 

En las noches de verano de la ciudad lo que más apetece es salir a cenar a una terraza. Si ello implica hacerlo desde la azotea de uno de los edificios más emblemáticos de Madrid con vistas privilegiadas, la velada pinta todavía mejor. Y si además añadimos una combinación de arte y una buena cena, la velada puede convertirse en perfecta.

Para comenzar la noche, qué mejor que visitar la exposición temporal de Monet/Boudin que estará disponible hasta el 30 de septiembre de 2018 (apertura hasta las 22h de martes a sábado). Reúne un centenar de obras que descubre la relación entre pintor impresionista y su maestro Boudin.

Claude Monet conoció a Eugène Boudin en 1856 en El Havre (Normandía), quien felicitó a un joven Monet que hacía caricaturas y a quien invitó a pintar con él. Así nació una relación maestro-discípulo que marcaría su estilo. La presentación conjunta no sólo busca arrojar luz sobre el aprendizaje del propio Monet, sino que también, a lo largo de cada una de las salas de la exposición, nos adentra en la relación de ambos artistas y los orígenes del periodo impresionista. Una cita que le sumerge al mundo impresionista de luz y color.

El mirador del Thyssen

La visita al Thyssen no tiene por qué acabar aquí. Con la llegada de la estación estival vuelve el Mirador del Thyssen. Suba a la quinta planta del museo y disfrute de poder acariciar las noches estrelladas de verano mientras degusta una agradable cena. Y es que el restaurante está ubicado en el ático del museo con unas vistas panorámicas al Paseo del Prado y la Iglesia de San Jerónimo el Real.

Bajo la dirección gastronómica de El Antiguo Convento Catering, la carta que ofrece el restaurante se compone de recetas tradicionales como el bonito del norte, vieiras, jamón ibérico de bellota con D.O. Guijuelo, cecina de León, quesos de origen nacional… y algunos guiños a la cocina asiática, como udon noodles con vieiras, lemon grass, torreznos y curry cítric, entre otros platos. Los postres son caseros y de lo más refrescantes y exóticos, ideales para el verano.

El servicio y la ambientación, ambos muy cuidados, por lo que el Mirador del Thyssen es uno de los espacios que tener en cuenta en este verano en Madrid. Se puede disfrutar hasta el 7 de septiembre y ojo… sólo durante el servicio de cenas.

Picar algo en Las Terrazas del Thyssen

Otro clásico en el museo durante el verano es Las Terrazas del Thyssen, que con un diseño donde predomina en blanco salpicado por detalles en colores veraniegos y optimistas, nos teletransporta a un “beach club” para desconectar del ajetreo de la ciudad.

Con entrada directa desde la calle Zorrilla -para una vez cerrado el museo poder acceder-, en su carta encontramos propuestas más desenfadada que en el Mirador del Thyssen, entre las que se incluyen pan tumaca, ensaladilla rusa, perritos, tacos sándwiches o hamburguesas.

Y lo más atractivo…. en siete sábados a lo largo del verano celebran los “Aperitivos Thyssen” a base de música soul, pop, rock, jazz o la electrónica más experimental en directo.

En Las Terrazas del Thyssen encontramos una propuesta gastronómica divertida y un ambiente desenfadado.
En Las Terrazas del Thyssen encontramos una propuesta gastronómica divertida y un ambiente desenfadado.
- Fuente de las fotos: Museo Thyssen -