Aerodinámico y con un inmenso jardín, así será la nueva terminal de Shenzhen

Si ya era impactante el jardín del aeropuerto Jewel Changi de Singapur con su gran cascada en el centro, el aeropuerto de la ciudad china de Shenzhen tiene preparado sorprender más al personal con su jardín del tamaño de 40 pistas de tenis entorno al que se organizará el resto del edificio de la nueva terminal.

2 de noviembre de 2021,

El estudio de arquitectura encargado de esta nueva terminal será el británico Rogers Stirk Harbour + Partners en colaboración con el Instituto de Diseño e Investigación Arquitectónica del Noreste de China, tras salir vencedores en el marco de un concurso internacional.

El complejo, que ocupará 400.000 metros cuadrados, será una ampliación del aeropuerto internacional de Shenzhen Bao’an y está pensada para acoger a 31 millones de visitantes al año.

El aeropuerto se construirá en torno a un jardín central de 10.000 metros cuadrados y el edificio tendrá una forma aerodinámica con una superficie ondulada que emula la estela que deja el viento a su paso.

Según el estudio, la terminal incluirá entre los espacios ajardinados unos agradables paseos para fomentar el bienestar de los viajeros. Y del de los familiares y amigos que lleguen al aeropuerto a recibir o despedir a sus seres queridos, porque la zona pública estará dentro del entorno natural. En palabras de Ivan Harbour, socio principal de Rogers Stirk Harbour + Partners: “Porque estos son los momentos emocionales que, a pesar de la velocidad cada vez mayor de nuestra vida cotidiana, siguen siendo importantes para todos”.

El enfoque de cuidar la naturaleza no se queda en un simple bonito escenario, porque según el estudio de arquitectura, el edificio intentará cumplir los objetivos de sostenibilidad gracias a su forma compacta, el control de la luz solar, el bajo consumo de agua y la recogida de agua de lluvia.

Por otro lado, también acogerá un centro de transporte con tren de alta velocidad y otros sistemas de transporte.

La metrópolis de Shenzhen

Shenzhen, en la costa de China y a un paso de Hong Kong, es una ciudad hipermoderna conocida como la Silicon Valley china. Es uno de los centros financieros y tecnológicos más activos del mundo. Aquí se encuentran por ejemplo las sedes de grandes empresas tecnológicas como Huawei, OnePlus, el gigante de internet Tencent y aquí es donde se fabrican casi todos los iPhones de Apple.

También es frecuentada por sus espacios comerciales y ser un paraíso de las imitaciones de bolsos de firmas de lujo; no falta en esta urbe dedicada al ocio una serie de parques de atracciones, como el parque con grandes monumentos de China en miniatura, como la Muralla, el ejército de terracota de Xi’an o la de Tiananmén​ de Pekín.

Pero su atractivo no acaba ahí, cada vez más esta urbe atrae por su pulso cultural. Cultura, en edificios de arquitectura espectacular realizados por importantes estudios de arquitectura internacionales; y en visos de ampliar su espectro con la construcción de otros 10 nuevos edificios culturales ya en marcha.

El futuro museo marítimo
La ópera

Como el museo marítimo con unas cúpulas blancas que imitan las nubes del estudio de arquitectura japonés SANAA; y la ópera envuelta en lamas decorativas diseñada por el famoso arquitecto francés Jean Nouvel, que tendrá 220.000 m2 y estará situada en la península de Shekou con vistas a la bahía de Shenzhen. Allí lo llaman, las Diez Instalaciones Culturales de la Nueva Era de Shenzhen por la que los estudios más prestigiosos del planeta -como los ya comentados, entre otros de la talla de Zaha Hadid Architects o el estudio MAD-, se ocupan de los próximos museos, centros culturales, bibliotecas y auditorios de la ciudad china.