86Champs de París: la pâtisserie de Hermé y los perfumes de L’Occitane en un mismo espacio

Desde diciembre de 2017, los Campos Elíseos de París cuentan con un nuevo rincón ideal para hacer una pausa. Ideado por el pastelero Pierre Hermé y la firma de perfumería L’Occitane, se trata de 86Champs, una bonita y apetecible concept store, lugar de encuentro de dos universos tan distintos como hermanos: la pastelería y la perfumería. Pasteles, macarons y chocolates, perfumes, cremas y cosméticos, además de elaboraciones de pastelería en directo, experiencias sensoriales innovadoras, sin olvidar una tentadora carta en su restaurante… son parte de las alegrías que encuentra el visitante en esta dirección.   

 

Dos de los pequeños grandes placeres de la vida juntos en un mismo espacio es lo que encontramos en esta dirección parisina.
Dos de los pequeños grandes placeres de la vida juntos en un mismo espacio es lo que encontramos en esta dirección parisina.

 

En 2015, Pierre Hermé, “el Picasso de la Pâtisserie” según la revista Vogue, recibió el encargo de Olivier Baussan, fundador de L’Occitane en Provençe, de crear una línea de fragancias que combinara el espíritu de su pastelería con las hierbas y plantas aromáticas silvestres de la Provenza.

Un encargo no casual pues la relación de Olivier Baussen y Pierre Hermé viene de lejos; fue gracias a Baussan que el rey indiscutible de los macarons descubrió Córcega y su característica vegetación mediterránea de matorrales y arbustos donde crecen las hierbas aromáticas – que inspiraron la composición de sus fragancias. Tras esa visita a la isla francesa y como aficionado a los perfumes, nació su primera creación pastelera inspirada en la botánica con la ayuda de la “nariz” del perfumista Jean-Michel Duriez: un pastel de rosas y jazmín basado en el perfume clásico Joy de Jean Patou. Luego vino una tarta de melocotón, rosas y comino a partir de las notas que detectó en una botella de Femme de Rochas de su mujer. Y así acabó realizando la línea completa de L’Occitane con 3 perfumes, gel de ducha, loción corporal, jabón, crema de manos y bálsamo labial.

Para Hermé esta combinación entre perfumería y pastelería es algo natural, de hecho, tal y como él mismo comenta hay elementos comunes en ambos mundos, como la bergamota y los cítricos que se emplean tanto para perfumes como pasteles. Incluso a nivel creativo, en la repostería reúne los ingredientes en su cabeza y de la misma manera procede para dar vida a las creaciones de perfumes.

Tras el proyecto de fragancias de L’Occitane, los dos amigos decidieron continuar su colaboración en una nueva aventura conjunta. Olivier Baussen encontró que había un espacio de 300 metros cuadrados disponible en los Campos Elíseos, en el número 86. La idea evolucionó para crear en ese sitio una concept store especial, un espacio de pura indulgencia y placer sensorial: un lugar de encuentro de parfums y pâtisserie.

De manera que se pusieron manos a la obra. El ambiente y estilo del interior eran clave. Se lo encargaron a la arquitecta Laura González, quien se sumergió en los dos mundos para luego alejarse de ellos, ya que la idea no era reproducir formalmente los códigos de cada uno, sino captar su esencia común. Así diseña un espacio de colores dulcificados -con algún toque ácido y brillante- y materiales cálidos y nobles. Roble, travertino, cerámica, latón dorado, vidrio soplado y terciopelo. Las cerámicas artesanales están hechas a medida y en el centro del establecimiento destaca una espectacular escultura colgante formada por mil globos de vidrio soplado. El resultado es atractivo y lujoso pero cero pretencioso.

Materiales y tejidos cálidos, y colores empolvados con estudiados detalles más encendidos.
Materiales y tejidos cálidos, y colores empolvados con estudiados detalles más encendidos.

El 86Champs reúne tres cosas por las que Francia es más venerada: la comida, la fragancia y el principio del hedonismo.

Abierto de 8:30 de la mañana hasta alrededor de la medianoche, ofrece productos de belleza y bienestar, una destilería de aceites esenciales, un restaurante y terraza, una barra de cafés y cócteles y una barra dedicada al emblemático macaron francés -y pieza clave dentro del imperio de Pierre Hermé-.

La parte del sabor…

En el centro del local, bajo la espectacular instalación de iluminación de los globos de vidrio, se encuentra la barra de postres con 30 asientos, tal que si fuera la barra de cualquier bar al uso pero en realidad es toda una abstracción de los mostradores de las pastelerías. Tras ella, el equipo de Hermé prepara postres mientras los clientes observan atentos.

La barra de macarons ofrece veintidós sabores, entre los que se encuentran reinterpretaciones del trío de aromas que compuso para L’Occitane: de miel, siempreviva y mandarina; de jazmín, siempreviva y néroli – un aceite esencial de la flor del naranjo amargo-; y de pomelo y ruibarbo -una verdura muy utilizada en postres británicos y centroeuropeos-.

Despliegue de colores y sabores.
Despliegue de colores y sabores.

 

En el restaurante, según la hora del día cambian los menús: Matin, Midi, Après-Midi, Soir. Para tomar un desayuno gourmet o detox, compartir entre amigos un almuerzo o cena (para los más pequeños hay menús infantiles), o tomar el té de la tarde, e incluso cócteles hasta media noche… la elección es suya. A modo de curiosidad, todas las cartas, a excepción del desayuno, están encabezadas por la lista de postres y el resto –como entrantes y platos- se muestran bajo el título “para acompañar a los postres”.

La carta de comidas, elegida por el mismo Hermé, es sencilla pero muy resultona con platos como los espaguetis con botarga, el solomillo de carne angus negro o la tortilla vegana. “Sencillos y de temporada para preparar el momento del postre, que debe ser lo más destacado”, señala el pastelero. La carta de vinos también ha sido elegida por él, incluyendo muchas de las botellas que tiene en su propia bodega.

El ósmosis sigue en la perfumería

Como muestra de la importancia de la naturaleza en ambas marcas, en 86Champs no podía faltar un pequeño jardín botánico con verbenas, cerezos, siemprevivas y un almendro. Elegidos como una primera toma de contacto con los productos y aromas emblemáticos de L’Occitane.

En el universo de la belleza y perfumes de 86Champs, además de una amplia representación de los productos L’Occitane -formada por los más emblemáticos y los más exclusivos-, el visitante puede darse algún “capricho sensorial” como un masaje de manos y otras experiencias más innovadoras.

86Champs incluye una destilería de aceites esenciales.
86Champs incluye una destilería de aceites esenciales.

 

Lo último en productos es una línea de ocho fragancias que lleva el nombre del lugar y que combinan aromas originales e inesperados. ¿La idea detrás de esta nueva serie? adentrarse un poco más de la frontera que separa los mundos de la pastelería y la perfumería. Tal que si fueran ocho zumos, los perfumes evocan ingredientes de algunos de los postres que se encuentran en la cercana barra de postres.

Con todo ello 86Champs es una dirección por descubrir en París para disfrutar en el mismo lugar de: el olor dulce de los pasteles y los aromas de los perfumes y cremas, como un primer goce nada más entrar; tras el que viene el mejor disfrute, un bocado delicioso; sin olvidar por supuesto la satisfacción de un perfume o crema al contacto con la piel. Pequeñas dosis de felicidad, en definitiva.