85 GTS: Cruce de caminos entre el diseño náutico y el automovilístico

A veces las presentaciones en sociedad dan un giro inesperado al producto. Esto es lo que le ha pasado al 85 GTS de Otam que, tras su paso por el Cannes Yachting Festival en 2017, el astillero italiano decidió dar un giro inesperado al concepto original a petición de un cliente en particular. A este le gustó el barco -una lancha de 20 pies- y su estilo, pero propuso la idea de hacer una superlancha inspirada en los superdeportivos. Y como los contratos son en definitiva los que mandan, no hubo más de que hablar: el propietario eligió al arquitecto francés Joseph Dirand para dar vida a esta idea en su futura y exclusiva embarcación.

 

Único en su especie, este modelo superexclusivo de lancha nace de la mesa de diseño de un arquitecto.
Único en su especie, este modelo superexclusivo de lancha nace de la mesa de diseño de un arquitecto.

Prueba de que los conceptos a veces conducen a contratos inesperados

El cliente, un experimentado propietario de barcos, ya había puesto el ojo en un boceto del arquitecto e interiorista francés Joseph Dirand, que estaba destinado a servir de base para un supercoche. Pero este comprador se interpuso en su camino y decidió adaptarlo a las formas náuticas.

El prototipo ya presentado en Cannes tomó entonces una dirección de estilo totalmente diferente. Menos agresivo mediante líneas más suaves y redondeadas. Una decisión que parece más que acertada, pues el resultado es de “amor a primera vista”. Un diseño que transmite potencia y elegancia con ese aire vintage -tan sugerente ahora- pero con los soplos de aire fresco propios de un destino completamente diferente en origen.

El caso es que de nuevo el constructor italiano vuelve a ponernos difícil quitar los ojos de sus creaciones totalmente personalizadas. Porque recordemos que algunas de sus más recientes joyas son diseños a medida, como el Mr. Brown y el Myster (dos modelos de la serie de motor M80 Millenium); u otra de sus locuras, el Crazy Too (basado en la serie 58 HT), en el que gran parte de las especificaciones del barco (desde el rendimiento hasta los sistemas de navegación y entretenimiento) procedían directamente del propietario. Pero seguramente este 85 GTS se salga del mapa cuando debute el próximo verano. La personalización le sienta bien a Otam.

El astillero italiano de yates deportivos da la bienvenida a los clientes que buscan soluciones a medida, como el chase boat Crazy Too, basado en su serie 58HT.

Un hogar flotante con potencia de “Fórmula 1”

El diseño destaca por tener secciones de ala de gaviota a lo largo de un soporte central del techo rígido. Los alerones de popa también podrán elevarse para crear un ambiente aún más abierto. De hecho del diseño original, al cliente precursor del 85 GTS le gustaron las asignaciones de espacio. Y es que el 85 GTS hace hincapié en disfrutar del sol y del mar tanto como sea posible. Por eso ese amplio espacio para tomar el sol en la popa se complementa con los escalones en cascada que se extienden al final del haz de casi 6 metros (20 pies). Prácticamente te hacen señas para que bajes a la plataforma de natación y te zambullas.

El 85 GTS hace hincapié en disfrutar del sol y del mar tanto como sea posible.
El 85 GTS hace hincapié en disfrutar del sol y del mar tanto como sea posible.

 

Bajo cubierta alojará dos camarotes. Esto se mantiene del concepto originalmente presentado en septiembre de 2017. Sin embargo, el 85 GTS gana un puente volante, equipado con arreglos para comedor y asientos. Además cuenta con una pequeña zona de cocina y un bar.

El resultado es una lancha repleta de espacio y funcionalidad a todo lujo, con grandes acabados en maderas nobles que le dan al conjunto la indispensable elegancia propia de estos productos. A lo que contribuye también el acabado de sus ventanas, convirtiéndolo por completo en todo un hogar flotante.

Sólo que esta casa… cuando la situación lo requiere, se convierte en una especie de Fórmula 1 sobre las olas. Dos motores MTU se encargan de aportar 2.600 CV al conjunto, que con los propulsores de superficie Arneson le hacen volar sobre la espuma del mar hasta los 45 nudos por hora y mantener una velocidad de crucero de 38 nudos.

Todo ello será la excusa perfecta para que el envidiado cliente pueda colgar el cartel de “dulce hogar” según estrene su embarcación en 2019.

Una combinación de potencia y lujo absolutamente sin defectos

- Fotos: cortesía de Otam -